Salud

6 increíbles beneficios para la salud de comer setas en otoño

Beneficios de comer setas

¿Tu estación favorita es el otoño y te encanta ir a recoger setas? En este artículo repasamos todos los beneficios de comer hongos, avalados por diversos estudios científicos y con dilatada tradición gastronómica en culturas ancestrales.

Las culturas de todo el mundo han comido o usado hongos y setas con fines medicinales durante siglos, desde el antiguo Egipto. La leyenda dice que a los faraones les gustó tanto su sabor terroso que declararon a los hongos comida de la realeza y prohibieron a los plebeyos tocarlos. En España algunas de las setas que más se consumen son los níscalos, boletus, champiñones silvestres o setas oronja, aunque también se consumen setas ostra o shiitake. 

El material ecológico que sustituirá al cuero gracias a las… ¡setas!

Además de para adelgazar y controlar el peso, las setas destacan por su gran valor nutritivo y los múltiples beneficios que brindan a la salud. Hoy repasamos siete de ellos, aprovechando que nos encontramos en la estación ideal para su recogida y consumo.

6 beneficios de incorporar setas y hongos a tu dieta

  • Tienen propiedades anticancerígenas: Un estudio publicado en la revista Experimental Biology and Medicine probó cinco tipos de hongos -entre los que se encontraban setas ostra o champiñones portobello-  y descubrió que “suprimieron significativamente” el crecimiento y la reproducción de las células de cáncer de mama, lo que sugiere que “los hongos comunes y especiales pueden tener un papel de quimioprotector contra el cáncer de mama”. Además, los hongos shiitake contienen lentinano, un tipo de molécula de azúcar que contribuye a extender la supervivencia de los pacientes con algunos tipos de cáncer cuando se usa con quimioterapia. Investigadores japoneses estudiaron a más de 36.000 hombres durante más de una década y descubrieron que aquellos que comían hongos tres veces o más por semana tenían un riesgo un 17% más bajo de desarrollar cáncer de próstata. 
  • Fortalecen tu sistema inmune: Gracias al beta-glucano, un azúcar que se encuentra en las paredes celulares de los hongos (entre otras plantas) y que también ayuda a fortalecer su sistema inmunológico, las setas son complementos ideales que también ayudan a tu corazón.
  • Ayudan a reducir el colesterol: Puesto que son una buena fuente de quitina y beta-glucano, que son fibras que reducen el colesterol. Un estudio en el International Journal of Medicinal Mushrooms que vio la luz el International Journal of Medicinal Mushrooms encontró que los hongos ostra rosa reducen el colesterol total y el LDL (colesterol “malo”) en ratas hipercolesterolémicas. Las setas shiitake contienen un compuesto que ayuda al hígado a procesar el colesterol y eliminarlo del torrente sanguíneo. La mayoría de setas contienen potentes fitonutrientes que ayudan a evitar que las células se adhieran a las paredes de los vasos sanguíneos, manteniendo una presión sanguínea y una circulación saludable.
  • Son ricos en vitaminas: Los hongos son una de las pocas fuentes de alimentos para la vitamina D, una vitamina liposoluble que nuestros cuerpos pueden producir con la exposición a la luz solar y que ayuda a absorber el calcio y promover el crecimiento óseo. También son ricos en otra vitamina clave: la B12, que es clave para los vegetarianos, ya que se encuentra con mayor frecuencia en productos de origen animal, por lo que las setas se convierten en un potente sustituto de la carne. Esto no es todo, ya que en los hongos también encontrarás hierro, fósforo, yodo, magnesio, selenio, calcio, potasio, zinc o vitamina A. 
  • Tienen poderes antiinflamatorios: Los hongos son ricos en un poderoso antioxidante llamado ergotioneina, que ayuda a reducir la inflamación en todo el cuerpo. Destacan los hongos reishi en particular, que han sido usados con fines medicinales en Asia durante miles de años para combatir enfermedades, reducir la inflamación, suprimir las respuestas alérgicas, etc…
  • Combaten el envejecimiento: En un estudio publicado en Penn State, los investigadores descubrieron que los hongos tienen altas cantidades de dos antioxidantes, la ergotioneina y el glutatión, que están asociados con propiedades antienvejecimiento. Otro estudio de 2019 descubrió que las personas mayores que comían más de 300 gramos de champiñones cocidos a la semana tenían la mitad de probabilidades de tener un deterioro cognitivo leve. El estudio de seis años, realizado entre 2011 y 2017, recopiló datos de más de 600 adultos mayores de 60 años que viven en Singapur. Los investigadores analizaron la ergotioneína como la posible razón de este impacto.

Fuente | Mother Nature Network

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.