Todos nos hemos pasado alguna vez comiendo y lo hemos pagado con una terrible digestión.

Si bien en muchas ocasiones se trata de algo puntual, que asociar a las reuniones de amigos, las comidas de empresa o las cenas navideñas, lo cierto es que las malas digestiones habituales puede conllevar a males más serios o ser un síntoma de que algo en nuestro cuerpo no va bien.

Los ritmos frenéticos que llevamos hoy en día, tampoco ayudan. Comer de pie, delante del ordenador o de manera acelerada son de las peores cosas que puedes hacer si estás buscando tener una buena digestión.

Frente a esto, quizá pienses que más allá de ardores o de pequeños dolores, una digestión pesada no es para tanto, y que no existe motivo para preocuparse. La verdad, es otra. Este proceso es más importante de lo que podrías pensar a priori.

Alimentos buenos para depurarte y cuidar tus riñones

través de la digestión los alimentos se descomponen en los nutrientes que nuestro cuerpo asimilará para poder funcionar.

Las proteínas pasan a ser aminoácidos, las grasas se descomponen en ácidos grasos y glicerol y los carbohidratos en azúcares más simples. En este proceso, nuestro organismo también asimilará las vitaminas, minerales y otros nutrientes que necesita.

En general el tiempo de digestión se sitúan entre las seis y ocho horas, desde que los alimentos llegan al estómago hasta que pasan por el intestino delgado. Estos alimentos descompuestos servirán después para suministrar energía, producir nuevas células y llevar a cabo las diversas funciones necesarias para la vida.

Una mala digestión puede conllevar una asimilación pobre de los nutrientes, derivando en alergias, falta vitamínica o mala nutrición. Menos serio, pero más inmediato, esta puede provocarnos males como ardores, dolor, vómitos, náuseas, estreñimiento o diarrea.

La alimentación es clave para la salud digestiva

La dieta es un elemento esencial a la hora de evitar digestiones pesadas. Ciertos alimentos pueden contribuir a mejorar nuestro proceso digestivo.

Por otro lado, antes de nada, cabe resaltar, que una buena digestión comienza ya en la boca, masticar bien los alimentos favorecerá que sea más fácil su descomposición después en el estómago.

Otros aspecto importante que contribuye a tener una buena digestión es  asegurarte de mantenerte hidratado, ya que el líquido ayuda en el paso de los alimentos por el tracto digestivo.

En cuanto a la alimentación, algunas comidas pueden resultar más nocivas que otras en lo relativo a las digestiones y en función de cada uno.

Los productos lácteos pueden derivar en diarreas o malestares ante cierta intolerancia a la lactosa mientras que alimentos ácidos como tomates o cítricos tienden a generar acidez estomacal en ciertas personas.

Frente a esto, las comidas ricas en fibra  favorecen la digestión, ayudando a los alimentos a desplazarse por el cuerpo. Otros productos, por su composición, repercuten en la salud de nuestro intestino o favorecen la acción de las enzimas que participan en proceso digestivo.

Aquí recogemos 8 alimentos que te ayudarán a evitar digestiones pesadas.

Jengibre

Jengibre

El jenjibre ayuda a aliviar las náuseas favorece el movimiento de los alimentos del estómago al intestino delgado evitando la acidez estomacal.

También reduce las flatulencias y la distensión abdominal.

Además el jengibre tiene efectos antiinflamatorios, antioxidantes, antitumorales y antiulcerosos sobre nuestro cuerpo.

Yogur

yogur

El yogur puede ser un gran aliado de nuestras digestiones. De acuerdo a ciertas investigaciones puede resultar beneficiosos para aquellos que padecen de estreñimiento, intolerancia a la lactosa, diarreas, enfermedades inflamatorias del intestino e incluso cáncer de colón.

Esto se debe a que este alimento conlleva una serie de bacterias naturales (probióticos) que se unen a las presentes en el intestino para actuar en la descomposición de los alimentos cuando llegan a este.

Pero no todos los yogures llevan probióticos. Para que contenga estos microorganismos, el producto no deberá estar hecho a partir de leche pasteurizada.