Con más de 2,7 millones de personas contagiadas en todo el mundo y un total de fallecidos que supera ya los 190.000 casos desde que se identificó en Wuhan, China, el pasado 31 de diciembre, el coronavirus SARS-CoV-2 sigue abriendo debates entre la comunidad científica.

Algunos de los aspectos más relevantes para controlar y conocer la gravedad de la pandemia de COVID-19 siguen siendo una incógnita, desde cómo se propaga hasta cuál es la causa de fallecimiento del nuevo coronavirus.

El desconocimiento de estos datos auguran que nuevos brotes de coronavirus podrían ser una amenaza hasta 2024, y condicionan también la búsqueda de un tratamiento efectivo y el desarrollo de una vacuna que se espera para dentro de 12 meses o 18 meses.

¿Cómo se transmite el coronavirus?

La principal vía de propagación del coronavirus es a través de las gotículas procedentes de la nariz o la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala, explica la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Pero dichas partículas también pueden caer e impregnarse en objetos que tocas a diario y que podrían ser portadores del coronavirus —aunque se desconoce con exactitud cuánto tiempo dichas partículas pueden sobrevivir.

15 lugares del mundo que no registran ningún caso de coronavirus

Hasta ahora, algunos estudios han demostrado que el virus tan solo aguanta unas 72 horas en la mayoría de las superficies — 24 horas en cartón y hasta 3 días en plástico y acero.

Otros estudios han descubierto también que las pequeñas partículas de aerosol que permanecen en el aire corren el riesgo de transmitirlo a una distancia incluso mayor de la estimada. No obstante, la OMS asegura que no existe evidencia científica suficiente para demostrar que el coronavirus podría transmitirse por el aire.

¿Puede una persona reinfectarse de COVID-19?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), no hay evidencias suficientes de que una persona pueda infectarse 2 veces con el nuevo coronavirus.

Pero en Corea del Sur se han reportado más de 180 casos de reactivación de COVID-19.

“A partir de la evidencia que tenemos, esos casos no se reinfectaron”, ha aclarado la directora técnica del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, Maria Van Kherkove.

Es decir, más que volverse a infectar o que sean fruto de un fallo en los tests de detección, hay pacientes que no consiguen eliminar el virus de su organismo y podrían incluso volver a sufrir los síntomas. No obstante, no son apenas contagiosos.

Pero esto, junto con los que no han presentado anticuerpos una vez superada la enfermedad, dificultan el hallazgo de un tratamiento o vacuna con base de anticuerpos.