Salud

7 curiosidades de cocinar con aceite que deberías saber

7 curiosidades de cocinar con aceite que deberías saber

Si cocinas con aceite, existen determinados datos que debes saber. Ni todos son iguales, ni la técnica empleada es irrelevante, ni su almacenamiento eterno. Presta atención a las siguientes siete claves.

Si hemos hablado de los beneficios para la salud del aceite de oliva, todo un clásico de la dieta mediterránea, o de los errores más comunes a la hora de cocinar con aceite que cometemos los mortales, también existen otras muchas curiosidades que no muchos saben sobre esta sustancia tan presente en la preparación de toda clase de platos de cientos de culturas gastronómicas.

La bioeconomía, el futuro del rural andaluz ligado a la oliva

En este artículo te revelamos si todos los aceites tienen las mismas calorías, si es bueno reducirlos de nuestra dieta, cuál es la mejor técnica de cocinado para usarlos o qué sucede cuándo llevan mucho tiempo en tu despensa. 

7 datos que debes conocer sobre cocinar con aceite

  • Todos los aceites de cocina son iguales a ojos de la medición calórica: A nivel nutricional el aceite está clasificado como una grasa -según un informe elaborado por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) deben constituir entre un quinto y un tercio de la energía diaria, entre un 20% y un 35% de la ingesta-. Con nueve calorías por gramo, las grasas son mucho más densas en calorías que los carbohidratos o las proteínas, que tienen cuatro calorías por gramo.
  • No todos los aceites de cocina son igual de saludables: El aceite de oliva -especialmente el virgen extra. es el más importante para la salud del corazón. Tiene la tasa de oxidación más baja -esta promueve los radicales libres, sustancias químicas altamente reactivas y cancerígenas que ocasionan daño celular-. El aceite de oliva también contribuye a reducir el LDL (colesterol malo) y elevar los niveles de HDL (colesterol bueno), es rico en polifenoles y contiene betacaroteno y vitaminas A, E, D y K.
  • Considera la dieta como un todo: Muchas personas se empeñan en centrarse en dietas restrictivas, eliminar nutrientes individuales y abogar por reducir la grasa, incluyendo la de tipo saludable como la monoinsaturada -lo que en muchas ocasiones conlleva al incremento de azúcares para compensar la pérdida de sabor-. Opta por una alimentación intuitiva y equilibrada en la que las grasas saludables tengan cabida.
  • ¿Saltear o freír?: Freír en casa es una técnica de cocción que utiliza una mayor cantidad de aceite y calor durante un período de tiempo más prolongado. Con el salteado, generalmente, los pequeños trozos de comida se cocinan en pequeñas cantidades de grasa durante un período de tiempo más corto. Utilizar esta técnica -así como hornear, asar o cocinar al vapor- es recomendable en términos de salud. Además, hay que tener mucho cuidado con la comida carbonizada de las barbacoas.
  • Es fundamental que el aceite esté fresco: El aceite viejo es un nido para los radicales libres. Cuando compres muchas variedades diferentes de aceite para diferentes recetas, procura que sea en pequeñas cantidades, así como conservarlas en un lugar frío y seco.
  • El aceite en spray no siempre es lo que parece: Muchos aceites en aerosol afirman tener cero grasas trans. Pueden decirlo porque los fabricantes pueden redondear la grasa trans a cero si el tamaño de la porción es inferior a la mitad de un gramo. Sin embargo, puedes obtener el mismo resultado simplemente humedeciendo un paño y pasándolo suavemente por el fondo de la sartén.
  • Optimiza su uso: En lugar de usar unas cuantas cucharadas de aceite de oliva solo para humedecer un pedazo de pan o aliñar una pequeña ensalada, puedes emplear la misma cantidad en un plato sabroso que puedan compartir varias personas.

Fuente | Cleveland Clinic

Te recomendamos

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.