Salud

7 cosas que le pasan a tu cuerpo cuando dejas de comer procesados

7 cosas que te pasan si dejas de comer procesados

Los alimentos altamente procesados tienen incontables consecuencias negativas para tu salud física y mental. Esto es lo que le sucede a tu organismo si los abandonas u optas por reducir su consumo.

No todos los procesados son insanos: alimentos refrigerados, ahumados o sazonados lo son. Sin ir más lejos, el pan integral, las legumbres en conserva, el tofu o el atún en lata son procesados sanos. Pero cuando hablamos de un nivel de procesamiento muy alto, o de aquellos alimentos con ingredientes de difícil pronunciación, la salud se ve claramente perjudicada si el consumo es continuado. 

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Son numerosos los estudios que vinculan procesados y ultraprocesados con un riesgo mayor de contraer cáncer, depresión, diabetes, obesidad y problemas para controlar el peso, hormonales e intestinales. ¿Qué pasa si abandonas su consumo? Es probable que te encuentres mal al principio debido a que el cuerpo tiene que acostumbrarse a la falta de azúcar, sal y otros ingredientes adicionales. Los síntomas típicos al principio pueden incluir ansiedad, hinchazón, antojos y dolores de cabeza.

7 consecuencias de abandonar los procesados malos

  • Mejora del estado de ánimo: El tracto digestivo generalmente absorbe carbohidratos refinados y altamente procesados después de las comidas, por lo que un fenómeno habitual es experimentar picos y caídas en el azúcar en la sangre si no comes fibra o un equilibrio de otros nutrientes para ayudar a disminuir la velocidad de absorción. Así, los procesados causan niveles bajos de energía, fatiga, ansiedad e irritabilidad. También hay un vínculo entre la dopamina, la serotonina y el azúcar procesado que muestra que meno procesados ​​mejoran sustancialmente el estado de ánimo. El jarabe de maíz con alto contenido de fructosa, el azúcar y los ingredientes artificiales estimulan la liberación de serotonina, cuyo agotamiento constante tiene síntomas paralelos con la depresión. 
  • Tu concentración será más alta: Aunque el organismo humano necesita algo de azúcar para que el cerebro funcione correctamente, estos azúcares se encuentran de forma natural en las frutas y verduras. Por otra parte, el exceso de procesados ​​cargados de azúcar puede desequilibrar el cerebro y dificultar la concentración. Después de un pico elevado, el bajón del azúcar en la sangre puede causar ansiedad, palpitaciones cardíacas y fatiga, impidiendo mantener la cabeza despejada y completar las tareas de forma adecuada.
  • Menor hinchazón: El exceso de sodio tiene un impacto sobre la retención de líquidos y la hinchazón del vientre. Aumentar la hidratación y apostar por una alimentación rica en alimentos vegetales frescos reducirá notablemente esta sensación, así como el volumen de tu barriga.
  • Percibirás mejor el sabor de los alimentos: Reducir el consumo de alimentos procesados ​​podría cambiar la intensidad con que percibes ciertos sabores, según la Harvard Medical School. Una investigación en torno a la sal descubrió que las personas con dietas bajas en sodio terminaron prefiriendo el sabor de los alimentos sin sal cuanto más tiempo llevaban bajo ese tipo de alimentación.
  • Dulces sueños: Los alimentos procesados ​​pueden interrumpir su ciclo de sueño por varias razones. Uno es el efecto que tiene comer estos alimentos sobre el azúcar en la sangre. De acuerdo con la National Sleep Foundation, mantener el azúcar en la sangre estable, evitando los alimentos refinados y procesados ​​como los refrescos y los cereales, mejora tu calidad e higiene del sueño. Los procesados también contribuyen a la indigestión o acidez estomacal, propiciando que tu sueño se vea interrumpido.
  • Digestiones saludables:  La fibra natural en los granos integrales no está en la mayoría de alimentos altamente procesados. Dado que este nutriente contribuye a  aumentar las heces y evitar el estreñimiento, una dieta alta en fibra mejorará tu salud digestiva. También te ayudará a perder peso, porque evitarás los atracones y las calorías adicionales con bajo valor nutritivo. Un estudio reciente publicado en JAMA reveló que las personas que interrumpen el consumo de procesados pierden cantidades significativas de peso durante todo un año.
  • Menor riesgo de enfermedad: Acabar con los procesados o mermar su presencia en la dieta reduce el colesterol, la presión arterial y el riesgo de cáncer. También disminuye la inflamación y el riesgo de enfermedades del hígado graso y del corazón.

Fuente | The Healthy

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.