Comer resulta indispensable para nuestra salud y supervivencia.

Así, la sensación de apetito es una respuesta de nuestro organismo para asegurarse la ingesta necesaria de energía para seguir funcionando. En cierta manera puede ser como decirle a nuestro cuerpo “estás en reserva y necesitas parar a repostar”.

La forma de decirle al cuerpo que debe comer viene regulada a través de señales que comparte información entre el estómago y nuestro cerebro. Nuestro hipotálamo regula los centros de hambre y saciedad.

Para que nuestro cuerpo sepa que tiene hambre o que ya no quiere comer más entran en escena distintas hormonas encargadas de ello. En este escenario dos de ellas son claves: la grelina y la leptina.

8 motivos por los que siempre tienes hambre

Por un lado, la grelina es la hormona relacionada con el apetito y se encarga de hacer saber a nuestro cuerpo que tiene hambre.

Por su parte la leptina tiene como función informar a nuestro cuerpo del estado en el que se encuentra su nivel de nutrientes, es decir las reservas de energía corporal (grasas). Será la encargada de reducir la ingesta de alimentos y favorecer el gasto energetico. 

Pero lo cierto es que, si bien comer es inevitable para vivir, cuando se trata de controlar el peso, nuestro nivel de “hambre” puede hacernos más o menos fácil esta tarea.

Como señalan algunas investigaciones, en los individuos con obesidad se ha detectado niveles más altos de leptina en comparación con individuos de peso normal. Ciertos estudios apuntan además en a la posibilidad incluso de desarrollar una resistencia a esta hormona. Esto puede provocar que la sensación de hambre no se regule de manera normal y se continué comiendo a pesar de estar lleno.

Según ha demostrado la ciencia, ciertos alimentos pueden tener efectos sobre la grelina, reduciendo su actuación y con ello la sensación de apetito. Otros productos pueden favorecer la sensación de saciedad.

A continuación recogemos 6 alimentos que favorecen a calmar tu hambre, según han demostrado algunos estudios científicos.

Patatas hervidas

Patata cocida

Para apagar nuestra hambre o hay nada mejor que ingerir alimentos que ayuden a incrementar la sensación de saciedad.

Según el Índice de Saciedad de Alimentos Comunes, las patatas hervidas son uno de los que más llenan.

Si queremos reducir la ingesta de calorías, lo mejor es enfriar las patatas una vez hervidas. Este proceso hará que la patata se comporte como “almidón resistente” y nuestro cuerpo lo tratará como fibra en lugar de como carbohidrato, con lo que absorberá menos calorías.

Huevos

Huevos

Los huevos pueden ayudarte a  reducir tu sensación de apetito y comer menos durante el día

En una investigación publicada en Nutrition Reserach , se analizó las consecuencias de tomar dos desayunos distintos. Un grupo estuvo tomando huevos, mientras que otro tomaba por las mañanas un bagel.

Según las conclusiones, aquellos que desayunaron huevos mostraron tenía una respuesta más baja a la grelina, menor sensación de apetito tres horas después y comía menos calorías durante las 24 horas siguientes.