Salud

5 malos hábitos mentales que te impiden adelgazar y empeoran tu salud

5 malos hábitos mentales que te impiden adelgazar y empeoran tu salud

Abandonar los viejos hábitos no es un asunto sencillo. Sin embargo, a la hora de controlar tu peso y cuidar tu salud deberás modificar tus costumbres para poder tomar mejores decisiones nutritivas.

Los malos hábitos alimenticios pueden jugarte una mala pasada a la hora de cuidar tu dieta: si bien reparamos mucho más en la rutina que seguimos, los alimentos que incluimos en nuestros platos o los nutrientes que necesitamos, en muchas ocasiones se nos olvida un factor importante: la mente, sobre la que debemos trabajar y a la que debemos educar para poder lograr una alimentación más sana.

7 alimentos saludables que puedes (y debes) comer a diario

Al igual que las costumbres negativas lastran tus intentos por ahorrar, hacer deporte, aprender una nueva disciplina, dormir bien o dejar de fumar, con la comida sucede lo mismo. Tesón, disciplina y un cambio de perspectiva te ayudarán a desterrar los malos hábitos alimenticios de tu rutina diaria, responsables de arruinar tu dieta.

5 hábitos mentales negativos a la hora de adelgazar

  • Comer de forma emocional: Para alimentarte adecuadamente debes escuchar al cuerpo, pero intentar escapar de la ansiedad que te pide devorar una pizza entera o una tableta de chocolate debe estar entre tus planes. Huye de los anuncios de comida basura que inundan las redes, el email o la cartelería urbana, no hagas compras impulsivas al acudir al supermercado y organiza menús semanales estables y equilibrados. No llenes la nevera o la despensa de ultraprocesados, bollería industrial y azúcares refinados. ¡Y no te pierdas este truco para evitar la tentación!
  • No tener cuidado con las bebidas: Muchas veces tus propósitos se focalizan en la parte de los alimentos sólidos, intentando eliminar esa adicción a las patatas fritas o incorporar más alimentos frescos a la dieta. Sin embargo, es fundamental cambiar los hábitos en relación a los líquidos, diciendo adiós a zumos industriales, bebidas carbonatadas y exceso de azúcares. Apuesta por incrementar las infusiones o el té y por supuesto, mantener la hidratación diaria. Recuerda que beber poca agua altera tu estado de ánimo y tus facultades cognitivas.
  • Comer fuera con mucha asiduidad: Es más fácil comer bien cuando tú mismo preparas, cocinas y seleccionas los alimentos, mientras que optar por el bar de abajo o por pedir comida al trabajo o a domicilio suele implicar cotas más altas de grasas saturadas y trans, procesados o calorías vacías. La mejor opción si no tienes mucho tiempo es cocinar más durante el fin de semana, apostar por el tupper saludable y consultar recursos nutricionales –desde blogs especializados a apps o libros de cocina– para una dieta más completa.
  • Comer sin pensar: Es habitual sorber una Coca Cola mientras conduces o abrir una bolsa de fritos viendo un programa nocturno en la televisión. De hecho el investigador de alimentación Brian Wansink describe ver la televisión como una “triple amenaza” porque las personas que ven mucha televisión tienden a comer más, hacer menos ejercicio y pesar más. Uno de sus estudios mostró que las personas que vieron 60 minutos de televisión comieron un 28% más que las que vieron solo 30 minutos. No comas sin pensar ni sin hambre, e intenta eliminar este hábito haciendo otra cosa mientras ves la tele, como crucigramas, manualidades u hojear una revista.
  • La trampa del todo o nada: Encontrar el equilibrio es la única manera de tener éxito con la pérdida de peso a largo plazo y los objetivos de alimentación saludable. El hecho de que haya recibido un trozo de pastel de cumpleaños o un día salgas a comer una pizza no te da vía libre para el resto del día, pero tampoco invalida tus esfuerzos de alimentación sana. En lugar de tener días de descanso completos opta por decir adiós a las obsesiones, permitirte caprichos puntuales y no martirizarte.

Fuente | Taste of Home

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.