Innovación

Venizy, el pueblo francés que abandera la transición energética calentándose con madera

Venizy, el pueblo francés emblema de la transición energética: se calientan con leña y tecnología avanzada

En el pequeño pueblo francés de Venizy han ejemplificado la posibilidad de una transición energética veloz y eficaz. Las calefacciones de los edifios públicos de la villa siguen usando madera pero con tecnología avanzada que ahorra 63 toneladas de emisiones de CO2 al año.

En el corazón de las áreas boscosas de Borgoña, el pueblo francés de Venizy acoge su pequeña revolución energética. Su alcalde ha optado por cambiar el sistema de calefacción de los edificios públicos de aceite a madera astillada. Y aunque podría parecer un cambio pequeño, es paradigma del mundo que viene y ejemplifica el enorme ahorro, tanto económico como ambiental, de su propuesta.

“Es un mundo antiguo que se ha modernizado. Hoy calentamos con leña, pero utilizando tecnología muy avanzada“, dice a Euronews Sylvain Quoirin, alcalde de la localidad. La nueva sala de calderas reduce a la mitad la factura económica de la calefacción y permite un ahorro de 63 toneladas de emisiones de CO2 al año. Es un tipo diferente de energía, otro tipo de calefacción que se injerta en una instalación existente. La transferencia de energía del fuel oil a la madera genera un ahorro real en los costes operativos, incluso teniendo en cuenta los costes de inversión”, apostilla el alcalde.

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La transición tecnológica hacia una fuente de energía más limpia y renovable costó alrededor de 277. 000 euros y fue parcialmente financiada por la política de cohesión de la Unión Europea. ¿De dónde sale la madera astillada que abastece las calderas? De las 800 hectáreas de bosque comunal que están bajo el control de las autoridades ambientales.

Las astillas se extraen de desechos de monte bajo, árboles muertos o árboles talados por razones de seguridad, por ejemplo, cerca de los bordes de las carreteras. De esta manera, no se usan recursos de tala incontrolada ni se favorece la eliminación de biodiversidad o la deforestación. 

alcalde calderas

Sylvain Quoirin, alcalde de Venizy. Crédito: Euronews

“La necesidad anual de madera astillada del municipio es de 80 toneladas”, explica Thierry Bruggeman, administrador forestal del municipio de Venizy. La mader ase corta durante la estación invernal y se tritura a finales de primavera, almacenándola en un cobertizo para que se seque durante tres o cuatro meses. Pasado ese tiempo está lista para alimentar a la sala de calderas.

Para garantizar el mejor rendimiento energético, este combustible natural se moldea en forma de pequeños trozos homogéneos de madera seca. La red principal entrega calefacción al Ayuntamiento, viviendas públicas cercanas y dos escuelas. Otra instalación sirve a un centro cultural en las afueras del pueblo.

Además de beneficios para bolsillo y medio ambiente, la transición energética y el nuevo modelo de calefacción también inciden de forma positiva sobre el empleo local, ya que la madera es procesada por contratistas de la comunidad. El cambio ha promovido un círculo positivo que termina, de nuevo, en la tierra. Las cenizas, residuo generado por las calderas al consumir la madera, se incorporan al compost. “Lo que se saca de la naturaleza vuelve a la naturaleza al final del día”, dice Jean-Pierre Gallois, director de obras públicas del municipio

Imagen | ComcomTV

Fuente | Euronews

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.