Innovación

Un material que imita tejido biológico permitiría a los médicos practicar de forma remota

Este material semiconductor de goma permitiría a los médicos practicar de forma remota

Una mano robótica similar a la humana y recubierta con un material semiconductor de goma podrá facilitar que los médicos traten de forma remota a pacientes de todo el mundo por todo tipo de dolencias.

La robótica y la medicina han hecho muy buenas migas en los últimos años, proporcionando nuevas vías para realizar operaciones quirúrgicas a distancia, brinando alternatrivas que van desde los nanorrobots a brazos robóticos remotos, algoritmos de IA o wearables inteligentes o ayudando a la lucha contra la COVID-19 al delegar responsabilidades de diagnóstico y tratamiento en los autómatas sanitarios.

Una interesante novedad viene fresca desde la Universidad de Houston, donde un grupo de investigadores han diseñado y producido una piel electrónica inteligente y una mano robótica médica que utiliza un material semiconductor de goma recién inventado con alta movilidad de portador para evaluar datos de diagnóstico vitales.

Los hallazgos, que han visto la luz en la revista Science Advances, apuntan a la fácil escalabilidad de este material semiconductor gomoso para fabricarse de forma masiva y ayudar a la industria sanitaria. No es frágil como los materiales tradicionales de esta índole ni tampoco tiene una movilidad de portador baja. 

La mano robótica que puede revolucionar la atención médica

Este descubrimiento allana el camino hacia “sistemas integrados y electrónicos suaves y elásticos que imitan la suavidad mecánica de los tejidos biológicos”, según explica Cunjiang Yu, autor correspondiente del estudio. El año pasado su equipo descubrió que añadir pequeñas cantidades de nanotubos de carbono metálicos al semiconductor gomoso de P3HT mejora la movilidad del portador.

Sorprendentemente, su semiconductor de goma recientemente desarrollado retiene el rendimiento eléctrico incluso cuando el semiconductor se estira en un 50 por ciento, informaron los investigadores: Yu dio la comparación ligeramente aterradora de que la piel humana se puede estirar solo alrededor del 30 por ciento antes de rasgarse. La robótica blanda puede surtirse de numerosas nuevas aplicaciones gracias a esta innovación: no solo robótica médica sino también respuesta a desastres naturales o exploración de entornos hostiles.

Fuente | Interesting Ingeneering

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.