Innovación

Tecnología de reconocimiento de olor para detectar vertidos de hidrocarburos

Con un sistema matemático se entrena un equipo electrónico que funciona como una nariz humana, que detecta el tipo de contaminante vertido en nuestros mares o ríos en menos de diez minutos. 

La gasolina desprende un olor característico, eso es sabido por cualquiera. Pero, ¿pueden usarse esos aromas para detectar vertidos de hidrocarburos en nuestros ríos o mares? Pues bien, especialistas del Departamento de Química Analítica de la Universidad de Cádiz (UCA) han desarrollado una técnica que lo logra.

Estos científicos han desarrollado huellas dactilares olorosas, para poder identificar diferentes vertidos de hidrocarburos, como gasolina, diesel, queroseno o aceites lubricantes, en distintos estados acuosos. Estas huellas son como fotografías del aroma que presentan las muestras: en vez de tener una imagen física se obtiene la esencia.

Con un sistema matemático se entrena luego un equipo electrónico que funciona como una nariz humana, que detecta el tipo de contaminante en diez minutos. En concreto, las técnicas que se emplean detectan compuestos orgánicos volátiles, que son los que dan origen a los aromas. El procedimiento, está basado en la creación de espacio de cabeza acoplada a un detector de masas, es decir, esa especie de nariz electrónica que funciona igual que una humana.

Con todos los datos recabados se crea una memoria. En concreto, un modelo matemático de reconocimiento de patrones. Como resultado se obtienen huellas dactilares olorosas que determinan exactamente el combustible. Al dispositivo hay que entrenarlo constantemente, para que así abarque la mayor cantidad de situaciones y poder aplicarla en un rango amplio de contextos reales.

El sistema es limpio al no utilizar disolventes y tampoco produce ningún tipo de residuo, como sí ocurre con los que hasta ahora se empleaban. Además, su coste es muy económico y el hecho de crear esas huellas dactilares, que son como fotos, hace muy sencilla la identificación, sin requerir una persona especializada en análisis químicos, ya que averigua el tipo de muestra de forma automática.

Los principales objetivos de este estudio se centran, además de determinar el tipo de vertido rápidamente, para proceder a su limpieza con la mayor celeridad, en localizar quién ha producido ese derrame, ya que es una práctica ilegal. En este sentido, la investigación está enfocada hacia el terreno forense.

*Vía: F. Descubre/DICYT

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Sobre el autor

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y ganador del European Digital Mindset Award 2019.