Innovación

Una nueva técnica podría convertir el 25% de los residuos plásticos en combustible

Una nueva técnica podría convertir el 25% de los residuos plásticos en combustible

Cada vez tenemos menos tiempo para enfrentar las consecuencias dramáticas de la invasión del plástico en la naturaleza propiciada por la mano humana. Ahora ha surgido una nueva técnica que puede convertir una cuarta parte en combustible.

Científicos estadounidenses de la Universidad de Purdue han desarrollado una nueva técnica para convertir el polipropileno de los residuos plásticos en hidrocarburos líquidos. No se trata de la solución definitiva, pero fabricar combustible a partir de desechos proporcionaría una salida a la basura de plástico generada mientras se implementan a su vez soluciones de economía circular y se reduce tanto la producción como el consumo.

Los químicos responsables del experimento, cuyas primeras pruebas fueron positivas, tuvieron la idea de licuar los polímeros que constituyen aproximadamente un cuarto de todos los desechos plásticos, convirtiendo el resultado en un producto similar al diesel adecuado como mezcla de combustible. El estudio fue publicado en la revista ACS Sustainable Chemistry & Engineering

“Nuestra tecnología de conversión tiene el potencial de aumentar las ganancias de la industria del reciclaje y reducir el stock de desechos plásticos del mundo”, dice la ingeniera química Linda Wang, al frente de la investigación. El agua juega un papel muy importante en la investigación, ya que cuando se somete a mucha presión y se calienta al mismo tiempo, puede comportarse como si fuera un líquido y un gas a la vez, actuando como una mezcla de disolvente y catalizador para reajustar la composición molecular de los polímeros del plástico.

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El proceso, llamado licuefacción hidrotérmica, se ha utilizado para una variedad de otros procesos, incluida la mejora del crudo pesado y la eliminación de contaminantes del petróleo. Mientras que se ha aplicado en otras ocasiones al polietileno con malos resultados, Wang y su equipo pudieron convertir más del 90% de la masa de polipropileno modelo en los productos deseados, logrando que el proceso fuese potencialmente más eficiente en energía y más respetuoso con el medio ambiente que quemar o incluso reciclar los desechos.

Volver a convertir el plástico viejo en combustibles fósiles no es desde luego la mejor de la soluciones, pero puede ser una alternativa parcial para dar salida a esta clase de residuos durante el proceso de la transición energética. En la actualidad cabe destacar que menos del 20% del plástico que utilizamos se devuelve para convertirlo en nuevos productos.

Fuente | Science Alert

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.