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Por qué el cambio climático hace peligrar miles de obras de arte del Louvre

Por qué el cambio climático hace peligrar miles de piezas de arte del Louvre

Con el cambio climático, los científicos prevén que las fuertes lluvias que causan inundaciones en el río Sena se volverán más frecuentes y amenazarán a lugares como el Louvre, la catedral de Notre Dame y el Musée d’Orsay, hogar de las pinturas impresionistas más importantes del mundo.

El Louvre se trata del museo más grande y visitado del mundo, un centro emblemático de arte que en época prepandemia despacha a unos 10 millones de visitantes al año. Muchas de sus obras se encuentran en peligro debido al cambio climático, responsable de acrecentar el riesgo de inundación en el río Sena. Cuando recientemente volvió a desbordarse, algunas de sus obras más valiosas ya estaban almacenadas a cal y canto en el norte de Francia.

En torno a unas 100.000 piezas de arte en riesgo ya han sido transportadas al nuevo Centro de Conservación del Louvre en Lievin, a unos 190 km al norte del museo.  

“Las inundaciones actuales muestran una vez más lo necesario que es proteger nuestras obras de arte de las inundaciones”, dijo Jean-Luc Martínez, director del Louvre, que posee alrededor de 620.000 obras de arte, de las cuales solo 35.000 se exhiben en el antiguo palacio parisino. Las fuertes lluvias o precipitaciones torrenciales son un fenómeno más frecuente que se exacerba con el cambio climático. 

Y no es un problema ni mucho menos exclusivo de París: en Venecia se construyeron recientemente barreras especiales para inundaciones con el propósito de proteger el centro histórico después de que el agua marina deteriorase la Basílica de San Marcos. Existen muchos centros y museos vulnerables ante fenómenos similares, como las galerías Tate en Londres, también situadas en un lugar proclive a las inundaciones. Por tanto, muchas colecciones deberán almacenarse adecuadamente para no verse afectadas, como recalcan desde la UNESCO.

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A mediados de este año, los funcionarios del Louvre esperan que 250.000 pinturas, esculturas y tapices en riesgo, incluida la Venus de Milo, estén en su nueva casa de 120 millones, donde estarán a salvo de inundaciones, olas de calor y otras condiciones climáticas extremas. Este edificio de vidrio y acero de 18.500 metros cuadrados tiene un entorno cubierto y un techo de césped en el que flores silvestres ayudan a absorber el agua de las inundaciones repentinas.

La instalación no solo tiene doble impermeabilización con un sistema de detección de fugas, sino que también está construida sobre suelo arenoso y calcáreo con buen drenaje, para que el riesgo de inundación sea inexistente o nulo. También se podrá regular en él la temperatura y la humedad para proteger el arte del calor extremo que puede degradar la madera y aumentar el riesgo de plagas de moho e insectos.

El Centro de Conservación del Louvre se convertirá en uno de los centros de investigación y formación artística más grandes de Europa, visitado por especialistas en museos, conservadores y académicos de todo el mundo, además de ofrecer refugio a países en conflicto. Inaugurado en octubre de 2019, ha sido concebido para albergar en un mismo espacio un solo lugar las obras previamente almacenadas en unos 60 lugares, casi dos décadas después de que la Prefectura de Policía de París advirtiera por primera vez que el Louvre estaba en peligro.

El cambio climático multiplicará las inundaciones del Sena

Con el cambio climático, los parisinos han visto inundaciones más frecuentes. Dos de las peores inundaciones desde 1910 han ocurrido durante los últimos cinco años. En 2016, el río creció 6,1 millones y en 2018, 5,8 millones, un poco menos que durante las inundaciones de 1982 y 1955. Solo en 2016 el Louvre tuvo que cerrar de forma imperiosa y trasladar 35.000 obras del sótano a lugares más altos, perdiendo 1,8 millones de dólares en ingresos.

Otros museos toman nota de la prevención del Louvre: el Museo Británico ya está construyendo un espacio de almacenamiento en Shinfield, a unos 64 kilómetros al oeste de Londres. En los Países Bajos, cerca de 600.000 objetos de cuatro colecciones nacionales, incluida la Rrijksmuseum, estará ubicado en un centro en Amersfoort, 50 kilómetros al sureste de Amsterdam.

Fuente | World Economic Forum

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.