Innovación

Por primera vez imprimen en 3D un pequeño corazón utilizando tejido humano

Por primera vez imprimen en 3D un pequeño corazón utilizando tejido humano

Un grupo de científicos de la Universidad de Tel Aviv han anunciado un gran logro que aúna tecnología y medicina: han podido imprimir en 3D un pequeño corazón utilizando tejido humano que incluye vasos, colágeno y moléculas biológicas.

La impresión 3D tiene un potencial especialmente espectacular en el ámbito de la medicina y la salud: gracias ha ella se han creado desde biotintas para imprimir córneas humanas a medicamentos impresos en 3D, modelos de bebés para simular operaciones quirúrgicas, prótesis para animales, extremidades personalizadas y complementos ortopédicos, piel humanaimplantes de tráquea, órganos para pacientes con cáncerreconstrucción de nervios dañados y fabricación de tejidos.

Ahora, científicos israelís han podido imprimir en 3D un pequeño corazón utilizando tejido humano que incluye vasos, colágeno y moléculas biológicas, un avance, según Haaretz, que esperan pueda algún día dejar la donación de órganos obsoleta. Por el momento queda un largo trecho, ya que el corazón impreso tiene el tamaño del de un roedor.

Las cosas más extrañas impresas en 3D hasta la fecha

“Las células necesitan formar una capacidad de bombeo; actualmente pueden contratar, pero necesitamos que trabajen juntos”, dijo el científico líder de la investigación, Tal Dvir al medio israelí Haaretz. “Esta es la primera vez que alguien en cualquier lugar ha diseñado e impreso con éxito un corazón completo con células, vasos sanguíneos, ventrículos y cámaras”, apuntó.

Para imprimir el corazón, los científicos crearon un hidrogel personalizado para formar una biotinta, según un artículo publicado hoy en la revista Advanced Science. El hidrogel se originó a partir de tejidos grasos extraídos de sujetos de prueba humanos.

No es la primera vez que se utiliza la tecnología de impresión 3D para imprimir órganos. Por ejemplo, un equipo de investigadores de ETH Zurich creó un corazón artificial impreso en 3D en 2017, pero en lugar de usar tejido humano, se empleó un material flexible.

Fuente | Futurism

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.