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Se busca coronavirus en las aguas residuales del campus del MIT

Se busca coronavirus en las aguas residuales del campus del MIT

Desde este mes de octubre, el MIT ha comenzado a buscar coronavirus en las aguas residuales de siete edificios de su campus con el fin de mejorar la seguridad de sus estudiantes.

Desde el MIT acaban de impulsar un proyecto piloto concebido para determinar si la monitorización de las aguas residuales puede ser un sistema de alerta temprana eficaz para los brotes de Covid-19 en el campus. Se trata de una iniciativa que se llevará a cabo durante todo el semestre otoñal, analizando cada día las aguas residuales de siete edificios del complejo universitario en busca del SARS-COV-2.

De ser efectivo, este método podría ser una herramienta complementaria en la respuesta del Instituto a la pandemia, junto con las pruebas clínicas, el rastreo de contactos y otros medidas. Así, los resultados se comunicarán al Equipo de Monitoreo de Covid del MIT, una colaboración entre institutos que analiza las tendencias de salud en el campus y que a su vez incide sobre las decisiones y medidas que se toman sobre la enfermedad.

Aunque los edificios no se pondrán en cuarentena sobre la base de los resultados de las pruebas, ante la aparición del virus en las aguas residuales los expertos podrán pedir a los estudiantes de dichas instalaciones que se realicen la prueba del coronavirus antes de lo programado. Los datos no se podrán emplear para identificar individuos.

Producir bioenergía a partir de microalgas en aguas residuales

Las pruebas de aguas residuales ofrecen ventajas complementarias a las pruebas clínicas porque reflejan la salud a nivel de la comunidad, no están limitadas por la disponibilidad de pruebas clínicas y arrojan luz sobre las infecciones tanto sintomáticas como asintomáticas. El laboratorio de ingeniería biológica, encargado de analizar aguas residuales municipales para Covid-19 en todo Estados Unidos desde marzo, ha demostrado que a nivel de población, los datos de aguas residuales preceden a las observaciones clínicas de Covid-19 por cuatro o más días.

“Tiene mucho sentido cuando se piensa en el hecho de que hay un desfase entre el momento en que alguien se enferma y comienza a eliminar el virus y el momento en que tiene los síntomas suficientes para buscar atención y hacerse una prueba clínica”, dice Katya Moniz, científico investigador del Alm Lab. Proyectos de esta índole se replcian a lo largo de todo el país. Por ejemplo, contribuyeron a detectar un brote entre personas asintomáticas de la Universidad de Arizona.

Extracción de agua cada dos minutos

Los puertos de muestreo instalados en las líneas de salida de aguas residuales de cada edificio extraerán una pequeña cantidad de aguas residuales de las tuberías cada dos minutos. Alm Lab analizará una submuestra de esas aguas residuales todos los días y la enviará al equipo de monitoreo de Covid del MIT.

“El objetivo de este piloto es construir esta infraestructura para un subconjunto de edificios en el campus y usar esos datos para decidir si este es un método eficaz para monitorear los brotes de Covid-19 en el campus”, apunta el responsable.

El equipo del proyecto de pruebas de aguas residuales se reunió con los líderes de la facultad, los estudiantes y el personal de los edificios donde se está probando la iniciativa, y les explicó cómo las pruebas de aguas residuales monitorean los patógenos y guían las intervenciones. Los miembros del equipo también explicaron que solo realizarán pruebas para Covid y que la detección no identificará a las personas, salvaguardando la privacidad.

Fuente | MIT News

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.