Innovación

El microplástico desarrollado por esta startup se biodegrada en solo un año

El microplástico desarrollado por esta startup se biodegrada en solo un año

La compañía estadounidense PrimaLoft ha patentado sus propias microfibras alternativas al plástico convencional, cuya principal característica es su carácter biodegradable, que permite que desintegren en menos de un año.

La guerra contra el plástico -un material altamente contaminante, que ya está presente en diminutas partículas en los alimentos que ingerimos o en el agua que bebemos– precisa de aliados tanto a nuevos materiales alternativos como a vías para descomponerlo de forma más rápida, ya que el plástico se caracteriza por su lenta degradación, tardando cientos de años en descomponerse. La economía circular, la sustitución del plástico por otros componentes -algo por lo que ya abogan marcas como Samsung– o la reducción tanto de la producción como del consumo son iniciativas necesarias para paliar este problema global. 

Hoy traemos un interesante avance de la mano de la compañía PrimaLoft, conocida por fabricar el aislamiento de microfibra de prendas térmicas como las de The North Face. Esta empresa ha logrado un gran avance en la sostenibilidad de sus materiales al desarrollar fibras sintéticas alternativas a los dañinos microplásticos, los cuales se desprenden de la ropa que lavamos y se abren camino a través de los desagües y las plantas de aguas residuales, llegando al estómago de peces y numerosas especies animales, contaminando las aguas y generando un impacto ambiental negativo e irreversible.

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Ahora, y tras cinco años de arduo trabajo, PrimaLoft ha logrado desarrollar un material de aislamiento elaborado en un 100% de poliéster reciclado, pero que a diferencia de otros plásticos, se biodegradará con relativa rapidez, en lugar de tardar cientos de años. Cada una de estas diminutas fibras -50 veces más pequeñas que un cabello humano- están dotadas de la tecnología desarrollada y probada mediante simulaciones por parte de la compañía, que ha agregado al poliéster. una fuente de alimento para los microorganismos presentes en los rellenos sanitarios o agua.

“Los microorganismos se sienten atraídos por el material y se alimentan de él, y cuando se alimentan de él, comen los alimentos que les damos, pero también degradan el poliéster al mismo tiempo”, revelan desde PrimaLoft. En las pruebas realizadas en vertederos los materiales alcanzaron una biodegradación casi completa en aproximadamente un año, y se biodegradaron significativamente en un entorno marino.

De todos modos no es una solución completa para el caso de los oceános, ya que los peces podrían ingerirlos antes de la biodegradación. Sin embargo, es un paso por delante ante el plástico estándar. “El material no estará allí sentado durante miles de años acumulándose en el fondo del océano”. Por supuesto, el material solo se degrada bajo ciertas condiciones, por lo que una chaqueta cuyo relleno aislante esté fabricada con él puede durar cientos de años. 

La compañía está trabajando con un puñado de marcas, incluyendo LL Bean, que planea llevar al mercado chaquetas con el nuevo relleno en 2020. También trabajan codo con codo con socios clave para enseñarles cómo producir todo tipo de carcasas y revestimientos con esta tecnología.

Imagen | PrimaLoft

Fuente | Fast Company

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.