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Ha sido la década más calurosa en 2.900 años para el océano Atlántico

La década más calurosa en 2.900 años para el océano Atlántico

El cambio climático se cierne como un grave peligro para la parte acuática de nuestro planeta: un nuevo estudio halla que el Océano Atlántico acaba de tener su década más calurosa en al menos 2.900 años.

Nuestros mares se calientan como si arrojásemos 5 bombas de Hiroshima por segundo: entre ellos, el océano Atlántico vive con especial virulencia las consecuencias nefastas de calentamiento global. Solamente para esta temporada se vaticinan cuatro grandes huracanes y dieciséis tormentas, mientras que recientemente se ha conocido que esta última década ha sido la más cálida en tres milenios para las aguas atlánticas. 

Los nuevos hallazgos, publicados el lunes desde la National Academy of Sciences, se basan en una mezcla de núcleos de hielo y sedimentos, así como en datos de termómetros para rastrear el estado de este océano. La oscilación multidecadal del Atlántico, trazada durante cientos de años, se ha caracterizado hasta hace bien poco por un patrón de onda bastante estable.

En su fase cálida puede provocar un mayor número de huracanes intensos, mientras que en su fase fría ocurre lo contrario. Además de los huracanes, la fase del AMO también influye en la temperatura y la precipitación en las masas de tierra inmediatamente adyacentes al océano, incluso en aquellas tan lejanas como la India.

El 80% de los océanos podrían sufrir las consecuencias del cambio climático en 2080

Entonces, el estado de la AMO es importante, especialmente sabiendo hacia dónde se dirige en un clima cálido. Para tener una idea de dónde ha estado el AMO, los investigadores recurrieron a una fuente sorprendente: el sedimento en un lago en la isla Ellesmere en el Ártico canadiense, una de las áreas alejadas pero fuertemente influenciadas por las modificaciones térmicas. En su caso, el calentamiento del Atlántico provoca una mayor presión sobre la región, adelgazando la capa de nieve y propiciando menor escorrentía de sedimentos.

Los investigadores pudieron analizar el titanio en capa tras capa de sedimento del lago para crear una serie temporal de los últimos 2.900 años de temperaturas del Océano Atlántico. El hallazgo muestra que el patrón de ondas de los períodos cálidos y fríos se extiende al pasado, incluida una gran caída en el corazón de la Pequeña Edad de Hielo que se extendió desde 1300 hasta aproximadamente 1860. Desde entonces, ha ido aumentando constantemente, con un pico agudo que ha tenido lugar en las últimas décadas.

En el estudio también se compararon partes del nuevo Ártico canadiense con núcleos de sedimentos más cortos y de mayor resolución de otros lugares, incluido uno de la costa sur de Islandia que cubre los últimos 230 años aproximadamente. Ese registro térmico se basa en Turborotalita quinqueloba, una diminuta criatura con caparazón amante del agua fría: cayó durante el siglo pasado, y la tasa de desaparición se aceleró.

Las conclusiones confirman que el reciente calentamiento del Atlántico no tiene parangón en los últimos 2.900 años. En el caso de este océano las consecuencias podrían modificar los patrones de precipitación -en lugares dependientes de la agricultura de secano-, incrementar el riesgo de huracanes más intensos y poner en peligro la vida de numerosas especies animales y vegetales.

Fuente | Gizmodo

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.