Innovación

Este perro lazarillo robot con láser y GPS puede guiar a personas con ceguera

Anxing Xiao et al./University of California, Berkeley

La robótica dotada de Inteligencia Artificial tiene el poder de mejorar la vida de las personas con ceguera y otros tipos de discapacidad visual. Han creado un cachorro autómata de cuatro patas que permitirá guiar a invidentes gracias a tecnología láser y GPS.

Los algoritmos inteligentes, la automatización y los datos pueden adaptarse para mejorar la salud y el bienestar de millones de personas, cogiéndole el pulso a los retos sociales y buscando modos alternativos de brindar soluciones para la industria de la salud. Ahora, científicos de la Universidad de California en Berkeley han creado un perro robot de cuatro patas para guiar de forma segura a las personas con discapacidad visual.

Según explica su estudio, publicado en el repositorio arXiv.org, el cachorro prototipo tiene capacidad de vigilar a su maestro y se sirve de avanzada tecnología láser para sortear obstáculos y procurar un trayecto ópttimo. Estos robodogs utilizarán un software de guía que se descarga automáticamente en las máquinas y se puede actualizar con el tiempo.

Usando un perro guía robótico, podemos implementar directamente nuestro código de un robot a otro”, explica a New Scientist  Zhongyu Li, autor principal del puntero proyecto. “A medida que pasa el tiempo y el hardware se vuelve más asequible, este perro puede usarse para ayudar y servir a los seres humanos”.

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Las ventajas de implementar un sistema de esta índole son varias: en los casos en los que reemplace la ayuda canina eliminaría el costoso y lento proceso de adiestramiento que deben afrontar los perros guía certificados. El GPS brinda ayuda adicional para encontrar el lugar al que el dueño quiere ir.

No todo iban a ser beneficios: la tecnología suele venir aparejada de frialdad y hermetismo, ya que un perro guía robot no puede transmitir el compañerismo, la simpatía, el cariño ni la conexión que se establece con un chucho de carne y hueso, por lo que muchas personas con discapacidad visual podrían decantarse por tener un lazarillo tradicional.

“Valoran a su perro como pareja, compañero y miembro de la familia, así como como perro guía“, apunta Tim Stafford, de la organización benéfica del Reino Unido, Guide Dogs. “Es este vínculo profundo lo que hace que la relación sea única y mucho más que una forma de moverse con seguridad”.

Imagen | Anxing Xiao et al./University of California, Berkeley

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.