Innovación

Esqueletos de coral para medir el nivel de acidificación de los océanos

Acidificación coral

Los cristales del esqueleto de coral pueden registrar la acidificación de los océanos y ser claves para luchar contra el cambio climático, según reveló un estudio liderado por el científico español Ismael Coronado Vila, del Instituto de Paleobiología de Varsovia (Polonia).

Un pionero estudio publicado en la revista Nature Communications revela la capacidad de los esqueletos de coral para medir el nivel de acidificación de los mares. Los cambios fisiológicos ocasionados en los corales que viven en el océano acidificado guardan relación con los cambios en el organización de su esqueleto a escala atómica o cristalográfica.

El coral formador de arrecifes, Stylophora pistillata, registra cambios sutiles en su esqueleto a diferentes pH del agua de mar, según reveló la investigación. Su formación está compuesta de cristales (micrométricos) de aragonito, una variedad de carbonato cálcico que les permite crecer, los protege contra depredadores y les ayuda a ascender desde el fondo oceánico para beneficiarse de la luz.

El cambio climático aumentará un 25% la brecha entre países ricos y pobres

De esta forma, los esqueletos de coral formados en condiciones de acidificación oceánica (pH bajo) sufren cambios sistemáticos en la disposición de los cristales del esqueleto y alteraciones fisiológicas del coral. “Por ejemplo, en condiciones ácidas se produce una mayor incorporación de matriz orgánica dentro del esqueleto”, declara español Ismael Coronado Vila, científico del Instituto de Paleobiología de la Academia Polaca de Ciencias en Varsovia (Polonia), que lidera el trabajo junto a Jarosław Stolarski.

En el experimento se incubaron colonias de coral a lo largo de 14 meses en acuarios del Instituto Interuniversitario de Ciencias del Mar de Eilat (Israel) y se estudiaron posteriormente en laboratorios españoles de la Universidad Complutense de Madrid y del Consejo Superior de Investigaciones científicas, entre otros. “Las condiciones ácidas de los experimentos simularon desde el pH actual en el mar Rojo, donde vive Stylophora, hasta los peores escenarios predichos para finales del siglo XXI en nuestros océanos”, apunta el experto.

La ascendencia del coral estudiado se remonta a millones de años atrás, convirtiendo esta especie en candidata “para explorar estos procesos en el registro fósil, por ejemplo, desde el Cenozoico, hace 66 millones de años”. Explorar episodios pasados de acidificación servirá para explorar procesos que afectarán a los mares.

“El calentamiento global ya está afectando y dañando nuestros arrecifes y no solo perjudican nuestra biosfera, también nuestra economía, el 25% de los peces marinos depende de ellos y las pérdidas que se están produciendo pueden ser irreparables”, alerta el responsable de la investigación a la agencia SINC.

Fuente | Agencia SINC

Te recomendamos

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.