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Estos crustáceos convierten microplásticos en nanoplásticos en 4 días (y es peligroso)

Los crustáceos convierten los microplásticos en nanoplásticos en 4 días

Una investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Cork en Irlanda muestra cómo pequeños crustáceos pueden descomponer los microplásticos en diminutos nanoplásticos en tan solo cuatro días.

La diferencia entre microplásticos y nanoplásticos radica en su tamaño: tal y como especifica un informe de AECOSAN, mientras que los microplásticos varían de 0,1 a 100 μm, los nanoplásticos tienen un tamaño, aproximadamente, de 1 a 100 nm (0,001 a 0,1 μm). También pueden dividirse en primarios o secundarios, según sean originamente de ese tamaño o se originen a partir de la fragmentación de plásticos mayores.

A la hora de rastrear los caminos de la contaminación por plástico a través de los ecosistemas radica precisamente en estos procesos de descomposición, atribuidos a múltiples factores, desde las corrientes oceánicas a la luz ultravioleta. Existe una nueva vía recientemente estudiada por la comunidad científica: cómo los sistemas digestivos de algunos animales desempeñan un papel clave en este proceso. En concreto, un diminuto crustáceo transforma los microplásticos en nanoplásticos en solo cuatro días.

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La investigación fue realizada por científicos del Colegio Universitario de Cork de Irlanda, y se centra en un crustáceo de 2 centímetros de largo (0.8 pulgadas) llamado Gammarus duebeni que vive en las corrientes de agua dulce en Irlanda. El equipo realizó experimentos mediante los cuales las criaturas fueron expuestas a microplásticos en el laboratorio que habían sido cargados con un tinte de color específico.

Diseccionar los tractos digestivos de los animales y luego observarlos bajo un microscopio de fluorescencia permitió al equipo rastrear las partículas de plástico coloreadas en sus tejidos, tal y como puede apreciarse en la siguiente imagen. Según arrojaron los resultados obtenidos en el laboratorio, los crustáceos fragmentaron casi el 66% de los microplásticos de su forma original en formas y tamaños irregulares, incluidos nanoplásticos que miden menos de un micrómetro.

El pequeño crustáceo Gammarus duebeni en una muestra de agua con una fuente de alimento (arriba), y con flechas apuntando a partículas microplásticas ingeridas (abajo)

Digerir los microplásticos y convertirlos en estas minúsculas partículas les llevo apenas cuatro días, y la mayor proporción de nanoplásticos se produjo cuando los únicos fragmentos de plástico a los que los crustáceos estuvieron expuestos estaban en sus alimentos. Los investigadores infieren que el proceso de fragmentación está estrechamente vinculado con el acto de alimentarse, fenómeno que podría extenderse a otras especies y lugares. 

Si bien esta especie vive en las corrientes irlandesas, pertenecen a un grupo animal más grande de invertebrados que se encuentran comúnmente en todo el mundo en aguas dulces y océanos. Nuestro hallazgo tiene consecuencias sustanciales para la comprensión del destino ambiental de los microplásticos”, señala Alicia Mateos-Cárdenas, principal autora del estudio.

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En esta línea, otra investigación publicada en abril en Environmental Science and Technology descubrió que algunas langostas pueden moler fragmentos de plástico en pedazos más pequeños antes de ser librados al océano. Las pequeñas partículas de plástico pueden causar aneurismas y cambios reproductivos en los peces, constituyendo una grave amenaza para todo tipo de especies marinas.

“Estos invertebrados son muy importantes en los ecosistemas porque son presa de peces y aves, por lo tanto, cualquier fragmento de nanoplástico que produzcan puede estar entrando en las cadenas alimenticias”, dice Mateos-Cárdenas. “Los datos de este estudio nos ayudarán a comprender el papel de los animales en la determinación del destino de los plásticos en nuestras aguas, pero se necesita más investigación con urgencia para descubrir el impacto total de estas partículas”, concluye la investigadora.

La investigación fue publicada en la revista Science Advances.

Fuente | New Atlas

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.