Innovación

Crean una tecnología que convierte la orina de los astronautas en fertilizante para plantas

Crean una tecnología que convierte la orina de los astronautas en fertilizante para plantas

Científicos de Tokio han logrado desarrollar un innovador sistema para convertir la orina espacial en abono para plantas, aprovechando los residuos para beneficiar a la agricultura.

El pis de los astronautas podría tener una utilidad a mayores convirtiéndose en fertilizante líquido. Así lo ha conseguido llevar a cabo una investigación publicada en el New Journal of Chemistry y dirigida por Norihiro Suzuki y su equipo de investigadores de la Universidad de Ciencias de Tokio. Este sistema innovador sirve para derivar fertilizantes líquidos a base de amoníaco a partir de la orina humana, un beneficio mutuo para tratar los residuos revirtiendo en beneficio para la agricultura.

Entre los tipos de fertilizantes más exitosos tradicionalmente se encuentran los desechos animales ricos en nitrógeno. Con el tradicional abono en mente, el equipo de Suzuki ha trabajado en la producción de amoníaco, el cual contiene de nitrógeno y oxígeno, derivado del compuesto de la urea presente en la orina. Dicho de otro modo, es un producto útil elaborado de forma electroquímica, y que además, funciona a temperatura ambiente.

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Los experimentos de los investigadores hasta ahora han utilizado orina artificial. Por una parte, una celda de reacción contenía 50 mililitros de una muestra de orina artificial y un electrodo de diamante dopado con boro (BDD) en un fotocatalizador de óxido de titanio, continuamente agitado durante el procedimiento. En el otro había una celda de contador en la que se sumergía un electrodo de platino en agua salada. Cuando se introdujo una corriente constante de 70 mA al electrodo BDD, la urea se oxidó y formó átomos de amoníaco.

En la investigación también se expuso el BDD sumergido en fotocatalizador a la luz para ver si eso afectaba el proceso, concluyendo que provocaba que se oxidara menos amoníaco. Ahora, se disponen a replicar el experimento con muestras de orina reales que además de elementos primarios como fósforo, nitrógeno y potasio contienen elementos secundarios vitales para nutrir a las plantas, como el magnesio, el calcio o el azufre.

El potencial del nuevo invento de los investigadores es enorme. Su creador predice que “resultará útil para mantener una estadía prolongada en espacios extremadamente cerrados como las estaciones espaciales”.

Fuente | Big Think

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.