Tenemos multitud de brazos robóticos en las fábricas, pero uno de los principales problemas de estas máquinas es que solo son capaces de llegar a agarrar ciertos elementos. Es por ello que durante muchos años los investigadores han invertido tiempo en mejorar las habilidades de los brazos robóticos para que puedan manipular todo tipo de objetos como si fueran trabajadores humanos.

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Ahora un equipo del Instituto Wyss de Harvard en colaboración con socios de la Universidad de Beihang han creado un brazo robótico inspirado en los tentáculos de un pulpo. Como habrás imaginado, este brazo robótico también cuenta con ventosas, que le permiten agarrar con mayor firmeza los distintos objetos.

Esto permite al brazo robótico agarrar todo tipo de elementos, sean duros o blandos, e incluso manipular una serie de objetos impensables como delgadas láminas de plástico, tazas de café, tubos de ensayo, huevos e incluso cangrejos vivos.

Los científicos se inspiraron en los tentáculos de pulpo reales, y lo adaptaron a una máquina. Una vez que lograron construir este robot, el equipo fabricó dos válvulas para controlar el robot, una capaz de aplicar presión para doblar el brazo robótico, mientras que la otra válvula actúa como un vacío para adherir los objetos.

Los resultados dentro de nuestro estudio brindan nuevas ideas sobre la creación de actuadores robóticos blandos de próxima generación para agarrar una amplia gama de objetos morfológicamente diversos”, afirma la investigadora Katia Bertoldi.

Si bien todavía queda mucho para que veamos este tipo de brazo robot en las fábricas, sí que pueden empezar a utilizarse en ciertos nichos de producción donde los robots podrían empezar a agarrar elementos antes impensables.