Ingenieros de la Universidad de Massachusetts descubrieron un imán líquido cuando estaban trabajando la impresión 3D de líquidos. De manera accidental, observaron que las gotas de hierro, aceite y agua podían mantener un campo magnético.

Ante tal descubrimiento, los investigadores planean lanzar nuevos estudios para averiguar por qué las gotas mantuvieran un campo magnético. Una vez que se resuelva el misterio del cómo, se podría trabajar para averiguar qué hacer con estos nuevos imanes líquidos.

En el estudio, que fue publicado en la revista Science la semana pasada, sus creadores hablaron sobre cómo podrían programar las gotas líquidas en diferentes formas para crear distintas herramientas.

A modo de broma, uno de los investigadores señaló que podrían crear una especie de robots líquidos que pudieran unir todas sus partes mediante campo magnético, al estilo de lo que pasaba en Terminator 2.

De concluirse con éxito el proyecto, habría nacido una especie de nuevo estado de material magnético que podría ayudar a científicos e investigadores de todo el mundo a contar con un nuevo estado de la materia, y que pudiera utilizarse para alcanzar lugares que solo los líquidos pueden atravesar.