Innovación

Cómo el suburbio costarricense de Curridabat se ha convertido en Sweet City

curridabat

Curridabat es una zonatransformada en crisálida: este suburbio de la capital de Costa Rica ha sido revolucionado por la polinización: hoy gracias a un proyecto innovador recibe el apodo de Sweet City.

En Curridabat quieren quieren que abejas, murciélagos, colibríes y mariposas se sientan como en casa, como parte de un ambicioso proyecto iniciado hace más de una década para promover la polinización y enriquecer la biodiversidad de esta localidad costarricense. Como explica a The Guardian el ex ministro de educación Edgar Mora, “.os polinizadores son los consultores del mundo natural, reproductores supremos y no cobran por ello”. Así pues, el plan se basó en convertir cada calle en un biocorredor y cada vecindario en un ecosistema.

Polinizadores costa rica

Para fortalecer esa relación, los funcionarios se comprometieron a hacer de cada polinizador un ciudadano honorario del municipio. Hoy, ese compromiso está pagando dividendos, ya que lo que una vez fue un modesto suburbio de la ciudad ha florecido para ganarse el sobrenombre de Sweet City, en alusión a la miel.

Las calles e infraestructuras de Curridabat se caracterizan por la presencia de corredores verdes y exuberante follaje, facilitando que abejas y otros polinizadores, así como árboles y plantas, tengan suficiente espacio para vivir y prosperar entre los más de 72.000 humanos del municipio. Se trata de un principio circular y beneficioso para todos, ya que los residentes se benefician de la calidad del aire, la integración con la naturaleza y la sombra ante el calor abrasador del verano. La vegetación que corre por las venas de Curridabat está concebida, como parte del proyecto de reforestación, para absorber la contaminación del aire. 

“Otras ciudades latinoamericanas han estado copiando visiones de ciudades europeas”, dijo a Design Exchange Irene García, que supervisa el Proyecto Sweet City. “No son similares a nuestro contexto. Esta visión es desarrollada por nuestra propia experiencia y está inspirada en la naturaleza”. Con Sweet City, el bosque recupera su lugar legítimo como la parte más importante de Curridabat, y la ciudad adquiere una importancia secundaria. “No decimos el bosque en la ciudad, decimos la ciudad en el bosque”, recuerda García, visibilizando la humildad que el ser humano debería sentir como parte de la naturaleza, y no dueño de la misma.

hotel para abejas

Desde 2015, la iniciativa Sweet City ha creado eventos comunitarios donde los residentes plantan flores y árboles nativos de Curridabat, e incluso algunas plantas exóticas. Los ciudadanos, las empresas y las instituciones reciben la Guía de Sweet City Greenery, un documento que detalla qué y cómo plantar. Cualquier persona, desde niños de primaria hasta ancianos, puede aprender qué plantas darán frutos, las criaturas que gustan de cada vegetak y qué tipos son medicinales y tienen usos beneficiosos para la gastronomía y la salud humana.

Esta ciudad ha cubierto cientos de paradas de autobús con plantas para las abejas

La toma de conciencia, el conocimiento compartido y el cuidado del bien común son ejes transformadores del proyecto: cada ciudadano es informado acerca de las condiciones climáticas ideales para cada planta, el régimen de riego requerido para el crecimiento, el contexto urbano donde se deben plantar y otros datos de interés. Toda esta vegetación adicional le da a la “pandilla de polinizadores” más lugares para trabajar. A medida que miles de estas criaturas vuelven a polinizar Curridabat, la ciudad se vuelve más dulce y la salud de todos, mejora, demostrando que la naturaleza es gratis, efectiva y sanadora si se la deja prosperar.

Extracto de la guía de Sweet City

Imágenes | Melissa Alvarez/Courtesy of GIZ/Biodiver_City Project

Fuente | Mother Nature Network

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.