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Cinta magnética: tecnología retro renovada para mejorar los centros de datos

Cinta magnética: tecnología retro para evitar interferencias en centros de datos

Investigadores de la Universidad de Tokio han fabricado cinta magnética con un nuevo material, que permite una mayor densidad de almacenamiento y más protección contra interferencias en centros de datos, además de una nueva forma de escribir en la cinta utilizando ondas milimétricas de alta frecuencia.

El almacenamiento de datos en cinta magnética puede sonrar retro, pero todavía disfruta de un amplio uso en los tiempos que corren para archivo y documentación de ingentes cantidades de datos debido a su elevada densidad.

Aunque la cinta magnética ha perdido popularidad entre los consumidores desde los ochenta, en el ámbito de los centros de datos y el almacenamiento de archivos a más largo plazo, sus velocidades más lentas son un precio aceptable a pagar por una mayor densidad de datos. Las tecnologías modernas de almacenamiento como las unidades de estado sólido (SSD) o los discos Blu-ray carecen de esta ventaja, y aunque se pueden escribir y leer rápidamente, su ampliación es costosa y su densidad, más baja.

Para mejorar este aspecto y explotar el potencial de la cinta magnética, un grupo de científicos de la Universidad de Tokio desarrollaron un nuevo material de almacenamiento, junto con una nueva forma de escribir en él: los resultados prometen una mayor densidad de almacenamiento, vida útil más larga, reducción de costes, mejor eficiencia energética y resistencia más elevada a las interferencias externas.

Óxido de hierro épsilon, el nuevo material magnético

El nuevo material magnético se llama óxido de hierro épsilon y es particularmente adecuado para el almacenamiento digital a largo plazo, dice Shinichi Ohkoshi, investigador principal del estudio. “Cuando se escriben datos en él, los estados magnéticos que representan los bits se vuelven resistentes a los campos magnéticos parásitos externos que de otra manera podrían interferir con los datos. Decimos que tiene una fuerte anisotropía magnética”.

El inconveniente es que resulta más difícil escribir los datos, pero para ello, los responsables desarrollaron un nuevo método que llaman grabación magnética asistida por ondas milimétricas enfocadas (F-MIMR). Las ondas milimétricas en frecuencias entre 30 y 300 GHz están dirigidas a tiras de óxido de hierro épsilon, mientras están bajo la influencia de un campo magnético externo. Así, las partículas de la cinta cambian su dirección magnética, superando lo que se conoce como el trilema de la grabación magnética.

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“El trilema describe cómo, para aumentar la densidad de almacenamiento, se necesitan partículas magnéticas más pequeñas, que tienen una mayor inestabilidad y los datos se pueden perder fácilmente. Así que usamos materiales magnéticos más estables y producimos una forma completamente nueva de escribir en ellos”, apunta Marie Yoshikiyo, autora del estudio, destacando que lograron un proceso energéticamente eficiente. 

El estudio es una prueba de concepto a la que le queda mucha investigación por delante: se calcula que los dispositivos basados ​​en el método podrían llegar al mercado en un período comprendido entre cinco a diez años. Durante dicho tiempo podrían aflorar muchas tecnologías de almacenamiento, como portaobjetos de vidrio grabados con láser, películas holográficas, ADN y los genomas de bacterias vivas.

La nueva investigación se publicó en la revista Advanced Materials.

Fuente | New Atlas

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.