Innovación

Este ataúd viviente a base de hongos enriquece la tierra con tu cadáver

si quieres acelerar el proceso tras tu muerte y enriquecer la tierra en lugar de contaminarla, el ataúd viviente de estos investigadores holandeses seguro llamará tu atención.

Polvo eres y en polvo te convertirás. Y si quieres acelerar el proceso tras tu muerte y enriquecer la tierra en lugar de contaminarla, el ataúd viviente de estos investigadores holandeses seguro llamará tu atención.

No solamente son tremendamente caros, sino insostenibles. Hablamos de los entierros tradicionales, ya sea de cuerpo presente en el ataúd como en la modalidad de cremación. Por ello, en los últimos años han surgido diversas modalidades de funeral ecológico: desde los corredores verdes a modo de cementerios propuestos desde Reino Unido al invento italiano Cápsula Mundi -un huevo que contiene los restos orgánicos del difunto en posición fetal y de los que nace un árbol- o Funeco, una empresa española que propone cementerios tipo parque con enterramientos verticales bajo los árboles o en ataúdes de madera reciclada.

Ahora, surge una nueva propuesta destinada a que retornemos a la tierra de la que venimos sin contaminarla y acelerando el proceso gracias al poder de los hongos, concretamente del micelio. Así lo han hecho diseñadores de la Universidad Tecnológica de Delft en los Países Bajos, unidéndose a un museo de historia natural local para desarrollar The Living Cocoon, un ataúd “viviente” lleno de musgo y hecho de un hongo especial. La mejor cama para que los muertos descansen volviendo al medio natural que hizo posible sus vidas.

7 alternativas para un funeral ecológico

El ataúd acelera significativamente el tiempo que tarda un cuerpo humano en descomponerse, incluyendo la ropa y los materiales que quedan enterrados con él. Así, de una década completa el proceso de degradación se reduce a tan solo dos años. El responsable esl el micelio, una colonia bacteriana de rápido crecimiento similar a un hongo que puede convertirse una masiva rede subterránea. Este polivalente biomaterial es responsable de otros grandes avances, desde la idea de la NASA para crear una base lunar con hongos vivos a varias modalidades de cuero vegano libre de sufrimiento animal.

El micelio también puede neutralizar sustancias tóxicas y proporcionar nutrición a cualquier cosa que crezca cerca, lo que significa que el suelo se beneficiará de tal entierro a largo plazo, enriqueciendo su composición.  “The Living Cocoon permite a las personas volver a ser uno con la naturaleza y enriquecer el suelo, en lugar de contaminarlo”, dijo Bob Hendrikx, fundador de Loop, la startup responsable del desarrollo de este creativo ataúd ecológico.

ataud por dentro

Para Hendrikx, se trata de convivir con materiales vivos. “Actualmente vivimos en el cementerio de la naturaleza. Nuestro comportamiento no es solo parasitario, también es miope”. En lugar de degradar los organismos humanos en materiales contaminantes y muertos, podríamos mantenernos vivos. “Imagina una casa que pueda respirar y una camiseta que crezca contigo”, afirma el fundador.

Hasta la fecha ya han podido completar un funeral en el que el difunto fue enterrado en un ataúd The Living Cocoon. No es el único invento similar, ya que destacan otros como el “Infinity Burial Suit”, soñado por la empresa funeraria ecológica Coeio. Es esencialmente un “traje de muerte”, con esporas de micelio infundidas en su red de ganchillo que también pretende unirnos a la tierra de forma no contaminante y antes de lo previsto al seguir el entierro tradicional. Este invento fue creado en 2015 por el diseñador californiano Jae Rhim Lee. Según los informes, el actor Luke Perry fue enterrado con un ‘traje de muerte en hongos’ cuando murió después de un ataque cardíaco el año pasado.

Loop se encuentra en estos momentos los efectos positivos y el aumento de la biodiversidad tras el entierro del ataúd viviente. Al saber con exactitud la contribución que hace al suelo podrán convencer a los municipios locales para transformar áreas contaminadas en bosques saludables, utilizando nuestros cuerpos como nutrientes.

Fuente | Futurism

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.