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Así es Schoonschip, el barrio autosuficiente de Amsterdam que flota sobre el agua

Así es Schoonschip, el barrio autosuficiente de Amsterdam que flota sobre el agua

Holanda se adapta a los desafíos del cambio climático y el aumento del nivel del mar: en su capital residentes y arquitectos han creado un barrio flotante visionario llamado Schoonschip, donde ya viven más de un centenar de personas.

Una de las preocupaciones ambientales más graves del presente siglo es la subida del nivel del mar y la amenaza para la supervivencia que supone. De forma paralela a la subida de las temperaturas y al deshielo de los polos, este fenómeno podría provocar que haya 1.000 millones de afectados en 2050, 800 de ellos residentes en ciudades, Muchas zonas de costa quedarán totalmente inundadas -la mitad de las playas de arena corren el riesgo de desaparecer– y las opciones de alojamiento deberán buscar soluciones alternativas al humdimiento de las urbes. 

Más de 570 ciudades costeras bajas se verán amenazadas para mitad de siglo, según alerta C40 Cities, una red dedicada a encontrar soluciones al cambio climático. Las naciones insulares lo tienen aún más crudo: en Kiribati el 81% de los hogares se vieron afectados por la subida de las aguas oceánicas en la década entre 2006 y 2016, provocando una fuerte respuesta migratoria.

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La densidad de población y el cambio climático están aumentando el interés en opciones de alojamiento alternativas, incluida la apertura de espacios subterráneos y florantes. En Países Bajos, donde más de una cuarta parte del país ya se encuentra por debajo del nivel del mar, ya buscan adaptarse a este reto, y un buen ejemplo lo hallamos en el barrio Schoonschip de Ámsterdam, con 46 viviendas sostenibles en 30 parcelas de agua.

Schoonschip, que en holandés significa “barco limpio”, busca dar ejemplo y demostrar cómo vivir en el agua puede ser runa gran alternativa para el planeta: no solo es flotante sino autosuficiente, generando un impacto mínimo en la naturaleza y abastecido a través de energías limpias. Sus más de 100 residentes viven en 46 casas en 30 arcos flotantes: la calefacción está proporcionada por paneles solares y bombas de calor. Las aguas residuales de los inodoros y las duchas se vuelven a convertir en energía y muchos residentes también tienen un techo verde donde pueden cultivar sus propios alimentos.

Así funciona el barrio flotante. Crédito: Schoonschip/Metabolic

Así funciona el barrio flotante. Crédito: Schoonschip/Metabolic

Las comunidades flotantes no son nuevas sino que encontramos muchos ejemplos diseminados por el globo: uno de ellos es el de la etnia de los Uros, que vive en islas flotantes de juncos en el lago Titicaca, Perú, o la población de Bajau del sudeste asiático, que vive en pequeñas casas flotantes frente a las costas de Indonesia, Malasia y Filipinas.

Uros en Perú/Imagen: Diego Delgao, Wikimedia Commons

Uros en Perú/Imagen: Diego Delgao, Wikimedia Commons

Otros proyectos ccentrados en la vida sobre el agua incluyen viviendas modulares de agua desarrolladas por la firma de arquitectos británica Grimshaw y el fabricante holandés Concrete Valle. Cuentan con ua estructura de pontón flotante que se eleva con el nivel del agua para mantener la casa segura en caso de una marea o inundación y están pensados para abaratar las viviendas asequibles en áreas urbanas, trasladándose al agua.

Viviendas modulares de Grimshaw y Concrete Valley.

Viviendas modulares de Grimshaw y Concrete Valley

Otro proyecto interesante tiene lugar en Dinamarca, donde la firma de arquitectos Urban Rigger transforma contenedores de envío al final de su vida útil para fabricar alojamientos de tipo flotante para estudiantes. 

Viviendas de Urban Rigger

Viviendas de Urban Rigger

El desafío de la subida del nivel de las aguas se une al de la vivienda urbana: se espera que en torno al 70% de la población mundial viva en áreas urbanas para 2050, frente al 55% actual. Existe también la opción subterránea: en Helsinki ha creado una serie de instalaciones bajo tierra que incluyen zonas deportivas y un refugio de emergencia, mientras que Montreal en Canadá tiene una “ciudad subterránea” que incluye tiendas y hoteles debajo de sus calles.

Por su parte la ONU estima que para 2030, 3.000 millones de personas, alrededor del 40% de la población mundial, necesitarán acceso a una vivienda adecuada, lo que equivale a 96.000 nuevas unidades de vivienda a día. El reto está servido.

Puedes curiosear más datos sobre Schoonchip en su página web.

Fuente | World Economic Forum

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.