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Así es la increíble casa voladora italiana que un hombre construyó de cabeza y sin ayuda

Así es la casa voladora italiana que se construyó para perseguir el sol

Annunzio Lagomarsini se pasó siete años diseñando y construyendo su Flying House, una casa voladora en la que vivió con su esposa en una zona rural de La Spezia. La construyó sin planos, improvisando y con materiales reciclados.

La historia de la vivienda diseñada y construida por Annunzio Lagomarsini es tan increíble como la mente de su creador. Durante muchos años el constructor jubilado trabajó en una empresa familiar, aprendiendo acerca de esturcturas e ingeniería. Fue en 1977 cuando tomó la decisión de aplicar todos sus conocimientos a una vivienda voladora que tardó siete años en construir y que luego habitó con su esposa.

Así es la casa voladora italiana que se construyó para perseguir el sol

Para levantarla empleó una amplia variedad de materiales reciclados de edificios y astilleros navales, improvisando sobre la marcha y sin diseños formales ni ayuda de otras personas. De hecho, los planos nunca se encontraron porque no existen. Lagomarsini trabajaba sin papeles, libre como el viento y con un espíritu tan creatrivo como amparado en la precisión.

El resultado fue una espectacular casa de 110 metros cuadrados sobre una plataforma de metal que permite levantar la construcción 20 metros en el aire. La estructura levitante, que consta de palancas y contrapesos movidos por cilindros hidráulicos, también permite que la casa gire 360 ​​grados y se deslice sobre dos rieles una distancia de 12 metros. La principal motivación del autor para esta construcción fue poder ver el mar. 

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Lagomarsini también creó otras “máquinas” en el terreno, incluida una torre de anemómetro que mide la velocidad y la presión del viento. En su garaje también hay una variedad de inventos más pequeños, incluido un alter ego de metal a escala humana. La casa y otros inventos se encuentran en los terrenos de los Lagomarsinis, cerca del cementerio de la ciudad. Sin embargo, debido a problemas mecánicos, los movimientos de la casa ahora son limitados y ya no vuela como antaño, sino que solamente se pued ever en posición de reposo. 

En cuanto a su construcción, Lagomarsini la levantó con sus propias manos entre los años 1987 y 1994. Tiene dos plantas y dos amplias terrazas. “Mi padre en la vejez se movía con gran dificultad”, contaba Lagomarsini.

“En los últimos años de su vida vivió en una colina y por la mañana salía de la casa muy despacio, con una silla. estaba buscando el sol todo el día y por eso tuvo que moverse para seguirlo, pero solo después de muchos esfuerzos pudo tener éxito en su intento. así que me prometí a mí mismo que trataría de hacer algo para resolver este problema cuando envejeciera. Me preguntaba por qué tengo que seguir al sol y no dejar que la casa lo haga por mí”.

Así es la casa voladora italiana que se construyó para perseguir el sol

Una de las principales curiosidades de la vivienda se trata de la extraordinaria autonomía con la que se edificó, teniendo en cuenta que Lagomarsini sufrió un accidente laboral en 1968 que le provocó un 85% de discapacidad en la mano. Pese a ello, la levantó con completa autonomía y sin ninguna ayuda. 

Solamente visualizaba su idea mentalmente, razón por la cual nunca fue patentada. Sin embargo, realizó 5 prototipos de la casa para estudiar y diseñar los distintos mecanismos de movimiento, todos descartados, a excepción de uno que aún se conserva en la actualidad. También tuvo que diseñar las herramientas que ayudarían y facilitarían la composición final, a modo de dos pequeñas grúas.

La vivienda voladora bebe de hierro reciclado, vigas, pistones, unidades de control, compresores y casi 3.000 tornillos obtenidos del desecho de diversas industrias mecánicas. “Las catedrales se podrían construir con lo que hay en los vertederos, pero la gente no se da cuenta”, dijo Lagomarsini, que falleció el pasado año 2018.

Fuente | designboom

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.