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Spaceline, el ascensor espacial que quiere unir la Tierra y la Luna

Spaceline, el ascensor espacial que quiere unir la Tierra y la Luna

Spaceline se trata de un curioso proyecto para construir un elevador espacial con el propósito de unir la Tierra y la Luna y reducir drásticamente el coste de los viajes espaciales.

Cada semana asistimos a nuevos e inauditos proyectos relacionados con el espacio: desde el cultivo de verduras gracias a las luces LED, al proyecto de la NASA para poner un GPS en la Luna, la extravagante idea de una startup rusa de poner anuncios en la órbita baja terrestre o la exploración de una futura vida en Marte.

El ascensor que nos conectaría con el satélite vecino ha sido descrito en una investigación publicada en el servidor de preimpresión ArXiv por investigadores de la Universidad de Columbia y la Universidad de Cambridge. Spaceline estaría atado a la superficie de la Luna y colgaría en órbita geoestacionaria alrededor de la Tierra, esperando que los astronautas se enganchen y cabalgar hacia el cosmos. El documento de prueba que plasma el prototipo de este concepto apunta que podría construirse con materiales que existen hoy en día, lo que aumenta la posibilidad de viajes espaciales más fáciles y tal vez incluso de asentamientos orbitales.

En lugar de dispararse fuera de la órbita, los astronautas solo tendrían que llegar al punto final de Spaceline, reduciendo el costo y el desafío de los lanzamientos de cohetes. Una vez que alcanza el vacío del espacio, libre de la gravedad terrestre y la presión atmosférica, la nave espacial se encontraría con el cable y se aferraría a un transbordador alimentado por energía solar que subiría a lo largo de su longitud.

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Zephyr Penoyre, uno de los responsables del estudio, dice sobre el proyecto que este se convierte “en una infraestructura, muy parecida a un ferrocarril temprano: el movimiento de personas y suministros a lo largo de él es mucho más simple y fácil que el mismo viaje en espacio profundo.”

La mayor fuerza de atracción y rotación gravitacional de la Tierra podría romper el cable antes de que pudiera completarse el viaje si este estuviera atado a nuestro planeta. Pero el riesgo de un colapso catastrófico, dicen los investigadores, es menor cuando el cable solo está atado a la Luna. A lo largo del documento, la estudiante graduada de astronomía de Penoyre y Cambridge, Emily Sandford, señaló que los nanotubos de carbono serían el mejor material para usar, aunque debe investigarse cómo construirlos a escala.

En lo tocante a la propia línea, el cable debería engrosarse en el medio para evitar su rotura, aunque podría haber problemas con las colisiones de escombros espaciales en la órbita cercana a la Tierra.

En el futuro este proyecto podría usarse como una correa para telescopios orbitales, centros de investigación y otras instalaciones que podrían flotar en el punto de Lagrange, la altitud a la que la Luna y la Tierra ejerce una fuerza gravitacional igual pero opuesta.

“Piense en los primeros campamentos base antárticos, al principio solo podría haber tres ingenieros allí arriba al mismo tiempo, pero a diferencia de la órbita terrestre baja, el punto de Lagrange es el lugar perfecto para construir“, dijo Penoyre.

Fuente | Futurism

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.