Sentimientos encontrados  en el ámbito de las energías renovables. El sector de las renovables crece en los últimos cuatro años pero continúa sin alcanzar los niveles de 2012, cuando marcó su máximo tanto en contribución al PIB como en creación de empleo.

El estudio del impacto Macroeconómico de las energías renovables en España, elaborado por la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA), recoge que la potencia instalada no ha experimentado una gran variación en los últimos años “aunque sí se ha observado una reactivación de proyectos que se traducirá en nueva potencia en los años venideros”. 

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Sin embargo, la energía final bruta de energía renovable, que deberá alcanzar un 20% en 2020, cayó levemente y se situó en los 17,3% frente al 17,5% del pasado año. Esto se traduce en un retroceso de las energías verdes y un mal dato en un contexto en el que la Transición energética está en marcha en España. 

La lectura del presidente de APPA, José Miguel Villarig, es positiva. El ejecutivo destacó la actividad del sector y reclamó estabilidad para el desarrollo futuro. “Tras una moratoria de años, hemos vuelto a poner el sector a máxima velocidad, lo que necesitamos ahora es consenso y estabilidad para no volver a paralizar el sector”, aseguró.

A continuación te explicamos los seis motivos de la sensación agridulce en el sector de las energías renovables en España.

Crece el impacto en el PIB aunque lejos de los niveles de 2012

El sector de las energías renovables toma fuerza en España y contribuyó con 10.521 millones de euros al PIB español, lo que supone un 0,87%  de la economía. La cifra ratifica el cuarto año de crecimiento de un sector, según apunta el informe, que ha acelerado su desarrollo tras las subastas del 2016 y 2017.

“El sector muestra una clara recuperación”, apunta el estudio. No obstante, este 0,87% de aportación del sector en 2018 se sitúa todavía lejos del máximo de 1% que se alcanzó en 2012.

Cae la porción en la tarta energética y se distancia del objetivo de 2020

La producción de electricidad renovable sí que vivió un claro aumento, de un 21% y alcanzó los 102.324 GW, incluyendo la gran hidráulica. Este aumento responde a la recuperación de la generación hidráulica tras la sequía de 2017.

Sin embargo, la  penetración de las renovables retrocede. Aunque debería alcanzar un 20% en 2020, cayó levemente en 2018 y se situó en los 17,3% frente al 17,5% del pasado año. El motivo es el aumento en la demanda energética por el impulso de la economía y por el mayor peso del petróleo, que en 2018 batió récords de importación.

Las renovables representaron el 15,1% de la energía final en España en 2018 y las renovables  eléctricas crecieron un 8,1% respecto al pasado año.