La tecnología se ha convertido en un destacado motor de la economía. Solo en Europa el empleo en el sector tecnológico creció hasta un 4% durante 2018, casi cuatro veces más que el conjunto del mercado laboral de la UE situado en el 1,1%.

Por lo que no es de extrañar que en el territorio de la unión, donde parece que todavía no se puede hablar de un polo concreto de innovación, apostar por colocarse como el nuevo epicentro de este sector (atrayendo el empleo e inversiones que esto conlleva) suponga un reto a asumir por las principales ciudades del Viejo continente.

Así lo recoge la última edición del informe Attractiveness Survey – How can Europe sustain its digital drive?” de EY, centrado en analizar los factores más importantes que mejorarían el atractivo digital de Europa entre los inversores internacionales.

Para ello el informe, se ha basado en el estudio de los proyectos de inversión extranjera en el ámbito digital y tecnológico recibidos por los países europeos durante 2018 así como en las opiniones de los profesionales encuestados, una muestra conformada por directores financieros, directores de marketing, desarrollo y de recursos humanos, de empresas de todo el mundo.

Según las conclusiones obtenidas, Europa está logrando atraer de manera creciente la atención de inversores extranjeros en materia de tecnología. Así, en 2018, las compañías tecnológicas europeas lograron captar un total de 20.700 millones de euros a través de los fondos de capital riesgo. Lo que supone cuatro veces más que el capital obtenido en 2013, según los datos del informe.

También crecen las compañías de este sector que logran salir a bolsa. En concreto hasta 69 empresas tecnológicas debutaron en los mercados de valores europeos en los primeros nueve meses de 2018, más del doble de las que lo hicieron en 2013.

Europa como polo de innovación

El informe además pregunta a los expertos encuestados sobre las ciudades mejor preparadas para crear el próximo gigante tecnológico.

Según las respuestas, hasta un total de 13 ciudades europeas, se cuelan entre las más proclives en generar el próximo centro tecnológico.

Una clasificación en la que España cuenta con dos ciudades, Madrid y Barcelona, y en la que Londres, a pesar del Brexit, es percibida como la ciudad con mayor atractivo para convertirse en el epicentro tecnológico de Europa, por los inversores y empresas consultados.

En cuanto a los puntos clave que marcan el atractivo digital, a la hora de decidir dónde invertir en Europa, las empresas encuestadas consideran “muy importante” (48%) o “importante” (47%) ladisponibilidad de capital humano con habilidades tecnológicas. Ciberseguridad, inteligencia artificial y robótica, big data y análisis aparecen como las habilidades que más escasean y por tanto que más se demandan, según los encuestados.

El grado de protección de los derechos de propiedad intelectual, una red sólida de nuevas empresas de tecnología e instituciones de investigación así como apoyo regulatorio son otros de los factores destacado para determinar dónde invertir por la mayoría de directivos encuestados (más del 80%) en el estudio.

A continuación mostramos cuáles son las ciudades europeas con más probabilidades de generar el próximo gigante tecnológico, según el informe de EY.

Frankfurt — 2% posibilidades

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Dublín — 2%

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