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Un tercio de los autónomos españoles trabaja más de 160 horas al mes

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Aunque la pandemia ha reducido su actividad profesional, los autónomos españoles siguen dedicando más tiempo semanal al trabajo que las personas asalariadas, tal y como revela un estudio de UPTA.

Si el tiempo es oro, los trabajadores españoles por cuenta propia no son precisamente ricos. Teniendo en cuenta el exceso de horas trabajadas por una buena parte del colectivo, UPTA reivindica el uso del tiempo como un derecho universal en su estudio sobre la racionalización de los tiempos de trabajo. Su último análisis publicado a finales de 2020 se titula “La Racionalización de los tiempos de trabajo, la conciliación y la igualdad II”, subvencionado por la Dirección General de Trabajo Autónomo, continúa la investigación precedente y recoge la opinión de más de 3.000 personas autónomas en torno a la racionalización del tiempo laboral y su vínculo con la conicliación.

Se trata de un completo análisis que pone el foco en la experiencia de segmento y los usos del tiempo, la corresponsabilidad y la conciliación durante el confinamiento, observando la gestión del tiempo y el cambio de perspectiva en este período. Es notable la reducción de horas destinadas a la actividad profesional por semana, pero pese a ello siguen dedicando un tiempo más elevado a trabajar que los asalariados. Un 33% de autónomos trabaja a día de hoy más de 40 horas semanales. 

Antes de que la pandemia modificase la economía mundial, cerca de la mitad de los trabajadores por cuenta propia trabajaba más de 160 horas al mes, mientras que el 44% restante lo hacía entre 20 y 40 horas. Tras la COVID-19, más del 50% de autónomos ha pasado a atender su negocio entre 20 y 40 horas a la semana, mientras que ha descendido a un tercio (33%) la cifra que trabaja más de 40 horas. 

Los autónomos españoles han perdido 60.000 millones de euros en esta pandemia

¿Por qué tipo de jornada laboral apuestan los aútonomos? La más habitual es la de tipo partido con una pausa de dos horas para comer: así lo hacían el 43% de los profesionales independientes antes de la pandemia, pasando a un 39% en la actualidad que se decantan por esta opción. La jornada intensiva también ha descendido después del confinamiento.  

La hora de comida suele ubicarse en la franja horaria comprendida entre las 14h y las 15h, un horario de almuerzo mucho más tardío que en los países europeos vecinos. El horario de salida se ha adelantado: mientras que antes de la pandemia un 37% salía del trabajo entre las 18h y las 19h y únicamente un 30% salía de su trabajo después de las 19h, durante la primera ola de coronavirus descendió el uso de esta franja horaria en un 15%, mientras que hoy en día lo ha hecho en un 22%.

Si atendemos al horario para la cena, la mayoría de los autónomos cenan entre las 21h y las 22h, también más tarde en España que en otros países europeos debido al arraigo de las actividades culturales, las costumbres de ocio o el prime time televisivo. Más del 80% de las personas sondeadas se van a dormir entre entre las 23 h y la 1 de la madrugada.

Desde UPTA subrayan la importancia de “avanzar sobre la forma de ajustar los tiempos, como repartir mejor las tareas familiares y domésticas, como incorporar hábitos saludables en las comidas, en la práctica del deporte y en las horas de sueño y de descanso”. El estudio concluye que es fundamental el apoyo que nos prestan las nuevas tecnologías a la hora de ahorrar tiempo y también exige mejores herramientas y normativas específicas para garantizar una desconexión digital efectiva al pasar del trabajo presencial al prresencialismo digital.

“El factor tiempo ha de ser un elemento de libertad. Porque así garantizamos unas sociedades más eficientes y productivas, más igualitarias y saludables, en definitiva, más felices”, destaca Eduardo Abad, presidente de UPTA. En España queda mucho por mejorar: la cultura del presentismo, las largas jornadas laborales y los bajos índices de productividad demandan ser sustituidas por nuevas formas de asociación y colaboración, digitalización del empleo autónomo y apoyo tecnológico.

Fuente | UPTA

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.