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¿Qué quiere decir que el agua empiece a cotizar en bolsa en Wall Street?

agua cotiza en bolsa

A partir del pasado lunes los inversores pueden invertir en los derechos del uso del agua, que están vinculados al índice Nasdaq Veles California Water bajo el nombre de NQH2O. Han empezado la semana a unos 486,53 dólares (euros) por acre pie.

Hay un nuevo activo en el que invertir: los derechos de uso del agua.

Este recurso ha empezado a cotizar en el mercado de futuros esta semana, al igual que hacen materias primas como el petróleo, el oro o el café, a un precio de 486,53 dólares (402,66 euros) por acre pie, una medida que equivale a cerca de 1,4 millones de litros.

Estos derechos de uso están vinculados al índice Nasdaq Veles California Water bajo el nombre de NQH2O y según CME, la compañía que ha lanzado los contratos, estos futuros ayudarán a gestionar el riesgo y a alinear mejor la oferta y la demanda.

Lo que cotizan son los derechos y no el recurso en sí, por lo que los compradores no recibirán una entrega de millones de litros de agua, como sí se hace con otros futuros basados en productos básicos como el petróleo y los cereales.

Antes de cotizar en bolsa, estos derechos se comercializaban en los llamados mercados spot, donde las transacciones se hacen de forma inmediata, frente a la compra a futuro en los derivados. Esto hacía que su precio subiese con fuerza en épocas de sequía.

El grupo CME anunció el lanzamiento de estos futuros en septiembre, cuando la costa Oeste estadounidense sufría una ola de calor e incendios forestales. “Casi dos tercios de la población mundial se enfrentarán a la falta de agua en 2025. Su escasez representa un riesgo creciente para negocios y comunidades de todo el mundo y, particularmente, para el mercado de agua de California, valorado en 908 millones de euros”, explica Tim McCourt, director global de acciones y productos de inversión alternativa de CME.

No obstante, desde hace años se especulaba con el lanzamiento de los futuros de estos derechos. De hecho, el inversor Michael Burry, que se hizo famoso con su apuesta contra el mercado inmobiliario antes de la gran crisis financiera de la pasada década —parte de su historia está contada en la película de La gran apuesta— ya destacó hace años la inversión en agua como una de las mejores opciones tras la pasada crisis, debido a que su demanda seguirá aumentando a medida que disminuya la oferta por el crecimiento de la población y el cambio climático.

Un informe de Allianz Global Investors publicado el año pasado también señalaba el potencial que puede tener este recurso en los próximos años.

Darío García, analista de XTB, explica en declaraciones a Business Insider España que la cotización de estos derechos afectará, principalmente, al precio del agua para cultivo en California, el mercado más grande de EEUU. Según datos de la cadena estadounidense CNN, el estado representa el 9% del consumo diario de agua en el país, que a su vez es el segundo consumidor de este bien del mundo.

Además, suele sufrir fuertes sequías.

Los agricultores californianos serán los principales compradores

Los agricultores probablemente hagan uso de estos contratos más que los inversores, resalta Markets Insider, ya que intentarán reducir sus costes en un entorno climático cada vez más incierto. Si necesitan comprar agua extra en un año muy seco, cuando los precios son más altos, pueden invertir en estos futuros para compensar ese sobrecoste que podrían tener que pagar más adelante, explica la CNN.

Los municipios podría convertirse también en grandes compradores de agua, con el objetivo de llevarla a los hogares de todo el mundo.

De ser bien utilizado, este mecanismo podría conseguir que se hiciese un uso más eficiente del agua, aunque su cotización también abre la puerta a la especulación.

“La salida a bolsa de estos instrumentos podría generar, en el corto plazo, una inflación perjudicial para los compradores y mucha incertidumbre respecto a una materia prima que está considerada como inagotable (…). Sin embargo, estamos hablando de agua dulce para regadío y esta sí es escasa por definición”, incide García, que recuerda que la negociación del recurso es a nivel global.

Por ahora, no habría que preocuparse en el Viejo Continente. “No debemos esperar un incremento de las cuotas de agua en Europa, dado que nosotros nos abastecemos con el agua de nuestros manantiales y estos futuros hacen referencia al mercado de Estados Unidos”, sentencia García.

*Artículo original publicado en Business Insider

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