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Qué debes saber antes de pedir un crédito rápido online

Qué debes saber antes de pedir un crédito rápido online

La velocidad de gestión y concesión es la gran baza de ‘los préstamos instantáneos’. El tipo de interés que se aplica es superior al habitual en estos productos personales, llegando en ciertos casos a rebasar, con mucho, las ofertas al uso.

Existen escenarios vitales en los que, de pronto, por una circunstancia determinada muchas veces imprevista, necesitamos liquidez con celeridad. Ante esos episodios, dependiendo de las posibilidades de cada cual, puede tirarse de ahorros, de un fondo de reserva que tengamos para emergencias o de un dinero que algún allegado pueda prestarnos.

Opciones ante una necesidad de financiación

También es posible estirar la capacidad de la tarjeta de crédito, pedir un adelanto en el trabajo o un anticipo del importe de la nómina (aquí te damos varias claves para descifrarla de una vez por todas) en el banco, o solicitar un préstamo al 0% de pequeña cuantía -sin intereses, pero con un plazo de devolución corto- que ofrecen algunas entidades a los clientes que tienen la nómina domiciliada.

Diferencias entre un crédito y un préstamo

Con todo, esas posibilidades, bien se encuentran fuera del alcance de muchos perfiles, bien no aportan la suficiente celeridad para satisfacer la necesidad que nos ha surgido. En esa tesitura, existe un resorte en boga que, siendo veloz, entraña ciertos riesgos. Te contamos qué debes tener en cuenta antes de solicitar un crédito rápido online.

Qué es un crédito rápido

Ese producto consiste en “préstamos o créditos que se caracterizan por la rapidez en su concesión si bien a un precio que suele ser superior a otras operaciones de financiación”, resumen desde el Banco de España.

Esa velocidad de gestión y aprobación es la gran baza de la que se sirven las entidades que comercializan los créditos rápidos, siendo Internet una de las vías más usadas para tramitarlos. De ahí que se les suela añadir la coletilla de online. No obstante, también es habitual que los interesados los contraten por teléfono. Aquí, por cierto, puedes descubrir la diferencia entre un préstamo y un crédito.

Ventajas de los créditos rápidos

La denominación de los préstamos rápidos online no es precisamente casual, dado que, como ya se ha apuntado, la velocidad es el gran punto a favor de estos productos financieros. De forma más concreta, en estas dos fases:

  • Pocos trámites y gestiones para su concesión. Con el DNI, la nómina, algún recibo, los datos de una cuenta bancaria y rellenando un sencillo formulario es posible solicitar este tipo de créditos. También puede bastar con usar alguna de las herramientas online que permiten conocer el perfil financiero del solicitante sin trámites burocráticos.
  • Rapidez tanto en la contestación como en la concesión. Si presentas un perfil claro para el prestamista, puedes tener el dinero disponible en tu cuenta en 15 minutos, en especial, si se trata de un minicrédito.

Asimismo, los créditos rápidos ofrecen otras ventajas.

  • Confidencialidad. En este sentido, no hay grandes diferencias respecto a la solicitud de un préstamo al uso que puedas hacer en el banco con el que trabajas habitualmente.
  • Flexibilidad para devolver el dinero al banco, ya que el rango de posibilidades para el reimporte suele ser variado.
  • Aprovechar oportunidades. No es una ventaja del producto como tal, pero, si sabes utilizar bien el importe del préstamo rápido, puedes obtener cierto ahorro. Por ejemplo, si reservas un viaje en temporada baja, cuando el precio se encuentra especialmente asequible.

Inconvenientes de los créditos rápidos

Sin embargo, como puedes suponer, ‘no es oro todo lo que reluce’ y los préstamos rápidos online tienen también las siguientes desventajas:

  • El tipo de interés que se aplica es superior al habitual en los créditos personales. Del mismo modo que la velocidad es la mejor faceta de los préstamos rápidos, el elevado coste añadido es su punto flaco. Es más, en ciertos casos, los intereses rebasan, con mucho, las ofertas en los créditos al uso.
  • Las cantidades de los préstamos rápidos son limitadas, con importes pequeños. Es decir, que no te van a permitir hacer frente a grandes operaciones.
  • Las entidades suelen poner como condición sine qua non contratar un seguro para cubrir el riesgo de impago del crédito en determinados supuestos.
  • “El cliente responde del cumplimiento de sus obligaciones con todos sus bienes presentes y futuros”, avisan desde MCT Abogados.

Leer más: Cómo saber si tienes derecho a una cuenta bancaria gratuita

Precauciones al contratar un crédito rápido ‘online’

A lo contado hasta aquí cabe agregar tres recomendaciones:

  1. ¡Ojo a las comisiones! Antes de aceptar cualquier producto comprueba los costes aparejados que conlleva.
  2. Los también llamados ‘préstamos instantáneos’ no deben usarse como método de financiación habitual, sino para hacer frente a episodios puntuales de necesidad. Lo ideal es que planifiques tu situación financiera para evitar posibles impagos o incurrir en sobreendeudamiento.
  3. Una vez contratado el producto y atendida la urgencia económica, cuanto antes satisfagas la deuda, mejor. Al hacerlo así podrás aprovechar las virtudes de los préstamos rápidos online; de otro modo, los intereses se irán acumulando.

Finalmente, llegado el momento de solicitar uno de estos préstamos, resulta clave conocer y entender los siguientes aspectos que destacan desde el citado despacho:

  1. Compara las condiciones con otras ofertas similares.
  2. Datos de la empresa prestamista, es decir, domicilio social, contacto, trayectoria, etc. Las opiniones de otros usuarios que puedas encontrar en foros no relacionados con la compañía pueden ser prácticas para formarte una opinión sobre la misma.
  3. Entender la información. “Lee y asegúrate de comprender las condiciones del contrato antes de dar el consentimiento, ya que deberás devolver en plazo las cantidades recibidas, los intereses y los gastos”, aconsejan desde el Banco de España.
  4. Importe disponible.
  5. Cantidad total y final que deberás devolver.
  6. Plazo de reimporte.
  7. Intereses del préstamo. Debes informarte sobre el coste real del crédito, que puedes descubrir en la Tasa Anual Equivalente (TAE).
  8. Consecuencias por impago.
  9. Cómo consumidor, recuerda que tienes derecho a una copia del contrato. “Si no te la dan, no contrates”, sentencian desde MCT Abogados.

*Artículo original publicado en Business Insider

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