Pero no ha ocurrido únicamente con su pan de hamburguesa, el pan 41% integral, en realidad tiene un 29%.

Esto se ha transformado en una tormenta para el Twitter del supermercado y un problema de reputación a la marca, cuyas explicaciones no han convencido a los clientes.

Según Mercadona, la ley obliga a informar del porcentaje de harina que es integral, no del porcentaje del producto total que es integral. La harina solo es una parte menor de la mitad, ya que se suman levadura, aceites, conservantes… Una explicación que es cierta, pero que muestra cierto abuso dialéctico en la publicidad.

Tal y como dice la marca en su Twitter: “Significa que un 70% de la harina usada es integral y el resto es harina blanca. En cambio, en el desglose de ingredientes, aparece el porcentaje de harina integral sobre el total de ingredientes según la ley de etiquetado”.

En definitiva, la empresa se ha adaptado a la ley, pero a los clientes no les convence la manera de vender los productos que están haciendo. Queda por ver si esto produce algún cambio en la información que Hacendado muestra de su pan integral.