La vida de los jubilados es diferente en cada país del mundo. No solo por los trabajos, las culturas y las diferentes tradiciones. También por los servicios que los gobiernos ofrecen a la población que ya ha concluido su vida laboral.

Para comparar y contrastar los niveles de seguridad que tienen los jubiladosNatixis Investment Managers y CoreData Research han analizado cuatro indicadores que miden la calidad de vida de la tercera edad y han creado su Ranking Global de los Jubilados:

  • Bienestar material: mide la igualdad de ingresos, los ingresos per cápita y el empleo.
  • Salud: valora la esperanza de vida, el gasto sanitario per cápita y el gasto sanitario no asegurado.
  • Calidad de vida: mide la felicidad, la calidad del aire, la calidad del agua y de higiene, la biodiversidad y los factores medioambientales.
  • Finanzas: dependencia de la tercera edad, préstamos bancarios improductivos, inflación, tipos de interés, presión fiscal, gobernanza y endeudamiento público.

Los 44 países incluidos en el índice son las economías avanzadas del Fondo Monetario Internacional (FMI), los miembros de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y los países BRIC (Brasil, Rusia, India y China).

El informe señala que “los países con clasificaciones generales sólidas tienden a tener un buen desempeño en el subíndice de finanzas”, incluyendo Nueva Zelanda, Suiza, Australia, Canadá, Islandia e Irlanda.

Estos son los 18 mejores países para los jubilados

18. Estados Unidos

bandera estados unidos

Finanzas en el índice de jubilación: 71%

Índice de calidad de vida: 76%

EE.UU. cayó dos puestos en la clasificación este año después de registrar puntuaciones más bajas en los cuatro subíndices. El bienestar material se redujo debido a las puntuaciones más bajas en materia de igualdad de ingresos e ingresos per cápita, aunque el indicador de empleo mejoró.

17. Reino Unido

reino unido

Finanzas en el índice de jubilación: 56%

Índice de calidad de vida: 85%

El Reino Unido se mantiene en el puesto 17 este año, a pesar de un marcado descenso en las finanzas atribuido a una caída en el indicador de presión fiscal. Además, los malos resultados de los indicadores de esperanza de vida y de gasto sanitario asegurado debilitan su clasificación sanitaria general.