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Kentucky Fried Chicken se lanza a ofrecer pollo “sin pollo” de Beyond Meat

KFC ya ofrece pollo "sin pollo" de Beyond Meat en Estados Unidos

Hasta en Estados Unidos, meca de la industria cárnica, proliferan las alternativas de carne a base de plantas. La famosa cadena Kentucky Fried Chicken comenzará esta semana a ofrecer a sus clientes pollo “sin pollo” de Beyond Meat.

Para combatir el cambio climático, luchar contra la explotación animal o defender un mundo más sostenible, en este siglo han comenzado a proliferar otros tipos de “carne” que no provienen ni del maltrato ni derraman una gota de sangre. Alternativas in vitro que ya se cultivan en los laboratorios, carne sintética impresa a base de proteínas vegetales y hasta pescado, pollo o salchichas basados en plantas, gracias a un cuidadoso proceso de investigación y testeo por parte de punteras startups.

Algunas de las compañías internacionales con más éxito en la comercialización de alternativas a la carne son Impossible Foods o su rival Beyond Meat, en la que invirtió Bill Gates y que protagonizaba a principios de año un espectacular pistoletazo de salida en la bolsa neoyorquina. Ahora, esta compañía surtirá a Kentucky Fried Chicken de pollo sin carne.

Durante el día de hoy, la cadena de restaurantes tiene planes para entregar muestras gratuitas de nuggets veganos de “pollo” a base de plantas y alas deshuesadas de falso pollo en Smyrna, ubicado en Atlanta. Dependiendo de los números de ventas en la prueba, se considerará “una prueba más amplia o una posible implementación nacional”, informaron mediante un comunicado.

“KFC Beyond Fried Chicken es tan delicioso que a nuestros clientes les resultará difícil decir que está basado en plantas”, apuntó Kevin Hochman, presidente y director de conceptos de KFC US. “Nuestros clientes se sorprenderán y dirán: “¡Sabe a Kentucky Fried Chicken!”

Además de las muestras gratuitas, KFC planea ofrecer sus platos Beyond Fried Chicken a precios cercanos a los elementos básicos del menú. El propósito es doble, ya que por un lado pretenden atraer a clientes flexitarianos y a aquellos usuarios que solían cenar en KFC pero que abandonaron el consumo de animales.

Cabe destacar el gran éxito que obtuvo la prueba de mercado de su hamburguesa de pollo vegana en el KFC de Reino Unido: este sándwich sin carne se agotó en cuatro días, mientras que las ventas del artículo excedieron las de un restaurante de hamburguesas promedio en un 500 por ciento.

El inasumible coste ambiental de producir carne roja, en cifras

Las ventas de alimentos a base de plantas han aumentado un asombroso 31% en los últimos dos años. En Estados Unidos la población vegetariana y vegana es sensiblemente menor que en otros lugares del mundo: el 5 por ciento de los estadounidenses se identifican como vegetarianos, mientras que el 3 por ciento se identifica como vegano, según una encuesta de Gallup de 2018.

No obstante, la mayor parte de las encuestas muestran que entre el 30% y el 50% de la población tiene interés en reducir la carne“, tanto por el bienestar animal como por preocupación ante la salud y el cambio climático.

Menos cáncer, menos emisiones y menos cambio climático

A medida que los estudios continúan vinculando el consumo de carne -específicamente las procesadas y rojas- y ciertos tipos de cáncer como el colorrectal, es fácil ver por qué las alternativas de carne cultivadas a través de la agricultura celular serían atractivas para los consumidores. Además, la carne cultivada en laboratorio prácticamente eliminaría las preocupaciones sobre patógenos como Salmonella y E. Coli, contaminación fecal, hormonas de crecimiento de carnes y mariscos, gripe porcina y aviar, mercurio en el pescado o antibióticos que aceleran el desarrollo de superbacterias resistentes.

Por el lado del medio ambiente, comer menos carne, especialmente de res, es probablemente una de las mejores formas en que las personas pueden ayudar a frenar el cambio climático: alrededor del 90% de los cultivos de soja se destinan a ganadería intensiva, mientras que los costes de logística, electricidad o energía, además de almacenamiento, envasado y venta, conllevan una importante huella de carbono.

En este sentido, un estudio de 2017 descubrió que si todos los estadounidenses comieran frijoles en lugar de carne de res, se lograría entre el 46 y el 74 % de las reducciones necesarias para cumplir sus objetivos de emisiones para 2020 que prometió el ex presidente Barack Obama.

Un informe reciente incluso predijo que, para 2040 el 60% de la “carne” que la gente come vendrá de las plantas. Los animales y el planeta estarán muy agradecidos.

Fuente | Big Think

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.