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Hacienda perseguirá el comercio electrónico fraudulento

Hacienda se ha propuesto perseguir el comercio electrónico fraudulento para que tribute impuestos

Últimamente han surgido vendedores fraudulentos en plataformas como eBay y Wallapop, pero Hacienda quiere identificarlos para que tributen por su actividad.

Seguro que conoces más de uno y dos casos de usuarios que utilizan plataformas como Wallapop o eBay para vender productos o servicios similares de forma recurrente. Este comercio electrónico fraudulento era invisible para el fisco; hasta ahora. Hacienda lo ha marcado como su nuevo objetivo y de momento ya ha localizado a 200.000 de estos vendedores encubiertos para que empiecen a tributar por los beneficios obtenidos de su actividad.

Según fuentes próximas a la Inspección de Hacienda, a partir de abril va a perseguir el comercio electrónico fraudulento con un Plan de Control tributario que, por un lado, servirá para comprobar los beneficios que obtienen estos agentes económicos, particulares y empresas, que utilizan la red como medio para anunciar o vender bienes y servicios, y por otro para definir acciones que garanticen la adecuada tributación en España de las rentas que generan.

Un control que hasta ahora se venía ejerciendo solo sobre los alquileres y cesiones de viviendas por Internet, y que ahora se extenderá a otras áreas (venta de entradas de fútbol y conciertos, joyas, muebles viejos, complementos electrónicos…). Es decir,  estará obligado a pagar impuestos todo aquel que, sin ser propietario de un negocio, se haya especializado en comprar o vender un producto o servicio concreto y esto represente una fuente de ingresos recurrente.

El comercio electrónico en España goza de buena salud

Para rastrear y conocer la información económica que circula por la red la Agencia Tributaria está empleando un programa informático, Web Spider (o araña de red), con el que ya ha identificado a 200.000 de estos vendedores fraudulentos en Internet. Las redes sociales tampoco van a escapar a este control, con la idea de identificar patrones de comportamiento que se correspondan con actividades defraudadoras tradicionales, como el uso de testaferros.

Internet y las nuevas tecnologías son un caldo de cultivo para estafas y actividades total o parcialmente sumergidas, como por ejemplo la de empresas españolas que publicitan sus servicios o productos bajo apariencia extranjera para intentar eludir sus obligaciones fiscales. Pero con los nuevos mecanismos de control de Hacienda, será posible cruzar datos y comparar lo o que dicen que ganan y la realidad de sus negocios.

Vía | elconfidencialdigital.com

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Sobre el autor

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.

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