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Este país de Europa del Este es el nuevo polo innovador conectado a Silicon Valley

Este país de Europa del Este es el nuevo polo innovador conectado a Silicon Valley

El Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT) de Letonia ha abierto un hub de startups en Silicon Valley, el que es su primer polo extracomunitario para fomentar sinergias con el ecosistema emprendedor estadounidense.

Es el abanderado de la innovación europea. El Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT) suma ya más de diez años de empeño en la promoción de la innovación en el Viejo Continente. La institución, que nació con la pretensión de convertirse en un MIT europeo, trata, si no de colocarse en la primera línea del ecosistema emprendedor mundial, al menos seguirle la estela para no quedarse atrás en la carrera de la nueva economía.

Con la vista puesta en la fuerte cultura emprendedora que florece al otro lado del charco, el EIT abría hace tan sólo unas semanas un nuevo hub en Silicon Valley. Un punto neurálgico en el que las comunidades de startups incubadas en el seno de la institución puedan crecer al calor del mayor ecosistema emprendedor del mundo.

“Es un puente para nosotros el hecho de tener una sede allí”, señala el director del EIT, Martin Kern en una entrevista con Business Insider.

El que es el primer hub comunitario más allá de las fronteras  del continente europeo tiene como propósito establecer sinergias entre las empresas a uno y otro lado del Atlántico. Además de la comunidad de startups digitales del EIT, que ya se había puesto previamente un pie en la meca del emprendimiento, ahora otras comunidades emprendedoras que forman parte del instituto como la de alimentaciónsalud, materias primas o cambio climáticocontarán con una sede operativa en Silicon Valley.

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El director de EIT analiza este paso con visión estratégica y es que la decisión tiene por finalidad dar acceso al mercado a estas startups, ayudarlas a crecer, a atraer inversión y a promover el intercambio de conocimiento. 

Kern considera que el ecosistema emprendedor europeo es fuerte. Asegura que cuenta “con ciencia básica muy buena que trasladar al mercado”. Pero parece que se ha convertido en un inconveniente la propia naturaleza fragmentada del mercado europeo. “La fragmentación en Europa es una limitación, las empresas salen de su mercado pero eso no quiere decir que puedan escalar completamente. Tendrán, en primer lugar, que adaptarse a las distintas regulaciones de cada país”, advierte.

Como añadido, el directivo del EIT cree que sería necesario promover en el viejo continente un modelo con mucho más capital inversor, dice mirando de reojo al estadounidense. “Es algo que tenemos que mejorar en Europa”, apunta.

Y es que la cultura inversora o, más bien, la falta de ella; ha sido, tradicionalmente, uno de los grandes hándicaps que hay que superar dentro de las frontera europea. Una mentalidad mucho más arriesgada en este sentido es la que se ha cocinado en la Costa Oeste de Estados Unidos, donde el capital inversor tiene menos aversión al riesgo pero también los emprendedores tienen menos miedo al fracaso. Todo ello ha redundado en la creación el caldo de cultivo, casi perfecto, para el florecimiento de las empresas de una nueva economía emergente. 

Letonia, cuna del emprendimiento europeo

En cualquier caso, Europa también cuenta con su polo de emprendimiento. Si hay un punto que parece estarse convirtiendo en la mayor cuna de startups europeas parece que son los países Bálticos y, especialmente, Letonia.

“En los últimos años está emergiendo un esquema de startups y de innovación que se encuentran en el siguiente estadio. No hay muchos inversores en estos países, hay que fomentar esto para que las compañías puedan crecer”, reconoce el director del EIT que, como caso de éxito que refleje esta tendencia, menciona el de la startup de almacenamiento energético Skeleton Technologies.

Si tienes una startup interesante el dinero acudirá a ella”, resuelve el director del EIT. Además de estimular el flujo del capital inversor hacia las empresas emergentes, otros de los retos a afrontar en Europa implican fomentar la cooperación entre empresas, universidades e investigación para convertirla en un entorno más competitivo en el mundo.

Más allá de las fronteras europeas, tanto el ecosistema de emprendimiento de Tel Aviv como el chino se antojan golosos para la institución europea. Tanto es así que Kern reconoce que el EIT está estudiando la posibilidad de abrir hubs de emprendimiento en estos puntos. 

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Cierto es que China ha vivido un rápido crecimiento tanto a nivel económico como también en lo que al sector tecnológico se refiere. Dos puntas de lanza que transmutan el equilibrio del poder global actual y que, según señala Kern, han convertido país en una potencia en lo que a innovación y emprendimiento respecta,tomando, en determinados aspectos, el relevo a Estados Unidos en un tiempo récord.

En cualquier caso Kern es optimista y se apoya en el argumento de que Europa todavía no ha alcanzado todo su potencial en esta materia.

Europa tiene motivos para sentirse fuerte en ciencia, energía o salud entre otros ámbitos, que se pueden utilizar de palanca para potencial el ecosistema innovador, según considera Kern. “También en ciudades somos potentes. Tenemos las mejores ciudades del mundo y podemos llegar a ser una potencia en smart cities”, visiona Kern.

Con sede en Budapest, el EIT vio la luz en 2008 como una iniciativa del que en aquel momento era presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, que visionaba una suerte de Massachusetts Institute of Technology (MIT) estadounidense. Actualmente, el Instituto cuenta con una red de 40 centros en Europa de los que han participado más de 1.250 empresas desde su creación y han levantado más de 890 millones de euros.

El EIT está ahora pendiente de que la Comisión Europea presente ahora su estrategia para el futuro de la institución de 2021 a 2027. Un plan que ya ha sido propuesto por el EIT y que ahora debe ser negociado por el Consejo Europeo y el Parlamento Europeo para “que Europa supere los retos de la innovación, tenga una economía más fuerte, un crecimiento más fuerte y un empleo más cualificado”.

*Artículo original publicado por Lidia Montes en Business Insider

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