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Esta es la razón por la que las discusiones en el trabajo son buenas

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A veces intentamos evitar confrontamientos verbales en nuestro entorno de trabajo por miedo a que el resto de personas se tomen a mal nuestra disparidad de opiniones con respecto a las suyas. Pero hay una razón por la que las discusiones en el trabajo son buenas.

Las discusiones en el trabajo siempre se han visto como algo negativo, pero pueden ser muy positivas en muchos aspectos. Estar en desacuerdo con alguien puede hacer que crezcamos y que lleguemos a ideas creativas gracias a la diversidad de opiniones, pero es necesario saber cómo expresar tu desacuerdo con alguien.

Por eso evitar las discusiones puede traer algunas desventajas a la hora de crecer como equipo y desarrollar nuevas ideas. Pero según la autora de “HBR Guide to Dealing with Conflict” Amy E. Gallo, “si no estamos en desacuerdo, no produciremos un buen trabajo. Simplemente no es posible”.

Es decir, para que surjan novedosas ideas necesitamos que haya disparidad de opiniones. “Veo a las organizaciones hablar todo el tiempo de que desean perspectivas diversas, entornos de trabajo inclusivos, y cuando evitan los desacuerdos, básicamente lo que están diciendo es que no quieren escuchar opiniones diferentes”, ha explicado Gallo.

Por tanto hay que fomentar las discusiones en los entornos de trabajo, pero siempre desde el respeto al resto de personas que forman parte del equipo y teniendo en cuenta la diversidad de opiniones que puedan darse respecto a cada tema propuesto.

El profesor Stuart Firestein de la Universidad de Columbia, cuenta su experiencia en los grupos de investigación de la universidad: “Recuerdo que asistí a reuniones con personas que se gritaban unas a otras, pero luego iban al bar a tomar algo y esa es la forma en que se supone que funcionan las cosas. Que exista una relación de respeto a pesar de los desacuerdos”, dice Firestein.

Es cierto que todas las personas intentamos siempre buscar la mejor solución, y muchas veces es difícil admitir que estamos equivocados ante un determinado tema. Por eso ser consciente de que no vamos a tener siempre la razón, y que el desacuerdo debe formar parte de las decisiones de nuestro equipo, nos ayudarán a ver las discusiones de forma diferente.

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Exponer nuestras ideas frente a las opiniones de las demás personas del equipo es algo positivo, como explica Claire Fox, de la Academia de Ideas. “Ayudará a mejorar tu lado de la discusión, ya que tratarás de participar al más alto nivel con los mejores argumentos provenientes de la oposición, por lo que tendrás que mejorar los tuyos”, afirma Fox.

Si las personas con las que discutes siempre están de acuerdo contigo, nunca vas a tener una visión más realista y universal de los razonamientos a discutir. Nuestras debilidades en los razonamientos que hacemos pueden convertirse en fortalezas cuando discutimos con otras personas, ya que la evaluación que hacemos de los argumentos de las demás es mejor que la que hacemos con nuestros propios razonamientos.

Cuando te planteas convencer a los demás con aquellos razonamientos que reafirmas, es verdaderamente cuando encuentras las debilidades y fortalezas de tus discursos, y te pones a prueba para encontrar nuevas ideas.

Así que discute mucho, al menos una vez al día, siempre desde el respeto y la colaboración para llegar a una solución común entre el equipo. La empatía y la amabilidad pueden ser dos de las principales armas a utilizar en discusiones sanas y productivas.

Las discusiones en el trabajo son buenas por estas razones, y también te ayudarán a reforzar tus ideas y argumentos en tu día a día.

Vía |BBC

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Sobre el autor

Alicia Ruiz Fernández