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Esta es la mejor época del año para tomar decisiones importantes en tu vida

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La toma de decisiones es crucial para lograr aquello a lo que queremos aspirar, pero también lo es el momento en que las tomamos. Te contamos cuál es la mejor época del año para tomar decisiones importantes en tu vida y por qué es primordial para un buen resultado.

Tomar decisiones importantes en la vida puede ser una tarea realmente complicada y decisiva, y elegir el momento correcto para tomarlas también. Dependiendo del lugar del mundo en el que te encuentres, la mejor época del año para tomar decisiones en tu vida cambia.

Por eso es tan importante el momento de la toma de decisión como lo que elijamos realizar. Si quieres dar un giro profesional en tu carrera, comprarte una casa, o plantearte otras facetas de tu futuro, enero es la mejor época para empezar desde cero, y para decidirte a hacerlo.

En enero volvemos de las vacaciones de Navidad, que normalmente pasamos con la familia y los amigos, y las conversaciones que hemos mantenido nos hacen reflexionar sobre nuestras decisiones sobre nuestro futuro. Aunque la mejor época para realizar estos cambios sea enero, es cierto que tu estado de ánimo también influye y puede hacer más propicio otro momento del año para el cambio si aún no estás preparado mentalmente.

En enero mucha gente padece la llamada depresión de invierno, que hace que en esta estación del año estemos más decaídos. Hay personas a las que el invierno les afecta de forma excesiva, en forma de trastorno afectivo estacional (TAE), que son episodios depresivos en los meses de frío y se da especialmente en los países nórdicos.

Según un estudio, aproximadamente el 10% de las personas que viven en las zonas del norte del planeta, están afectadas por este trastorno. Otro estudio realizado en Estados Unidos reveló que las personas que sufren este trastorno lo sufren durante el 40% del año.

Por eso nuestro estado de ánimo no solo puede afectar a cómo nos sentimos en invierno, sino también a nuestra toma de decisiones, aunque estar decaído no siempre es sinónimo de tomar malas decisiones, ya que cuando estamos deprimidos somos más reacios al riesgo.

Es decir, como se reduce nuestra capacidad de experimentar placer al estar deprimidos, no tenemos la misma respuesta emocional optimista hacia una ganancia que la que experimenta alguien que no está triste. Así, durante la investigación, se les asignó una tarea a un grupo de personas que consistía en recordar qué opciones eran mejores para obtener buenas recompensas.

Los participantes con síntomas más depresivos fueron más conservadores en sus decisiones y la toma de riesgos que las personas no deprimidas. Es decir, eligieron opciones seguras en vez de estrategias más arriesgadas. Esto es algo positivo, ya que la mayoría de las personas tendemos a pensar que es menos probable que ocurra un evento negativo que lo que realmente reafirman las estadísticas de sucesos.

Solemos pensar que tenemos más control sobre lo que nos ocurre de lo que realmente tenemos, y la gente que es más pesimista tienen un “realismo depresivo” que les hace mejores a la hora de evaluar con gran precisión el tiempo y las decisiones que les afectarán. Aunque por ejemplo, en los resultados futbolísticos las personas deprimidas tienen a acertar mucho menos que el resto.

La clave para tomar decisiones de negocios, según Jeff Bezos y Richard Branson

El optimismo suele hacer que las personas sean mejores para hacer realidad aquello que buscan para su futuro, es decir, está relacionado con el éxito laboral, las relaciones sanas y una buena salud. La revista científica Circulation llevó a cabo un estudio con 97.000 mujeres; ocho años más tarde, las mujeres optimistas fueron menos propensas que las pesimistas a haber desarrollado una enfermedad coronaria o haber muerto de alguna causa.

Por ello en la toma de decisiones importantes, vale la pena esperar a tener un buen estado de ánimo para tomarlas, ya que los síntomas depresivos pueden interferir de forma negativa en tus decisiones, además de añadir indecisión y dudas.

Es decir, si necesitas tomar una decisión en la que seas más realista y comedido, es probable que invierno sea la mejor época para ello. Si es una decisión en la que te juegas muchas cosas y puedes arriesgar más para intentar lograr algo mejor, entonces espera a que tu humor mejore para tomarla. Si eres incapaz de tomar una decisión, espera a que el sol vuelva a tu vida y te ayude a alumbrar tu futuro.

Así, invierno es la mejor época del año para tomar decisiones importantes en tu vida si necesitas certidumbre y no asumir riesgos, mientras que si quieres arriesgar y jugártela más hacia una apuesta por crear una nueva empresa o proyecto, tener el mejor estado de ánimo será primordial para el triunfo.

Vía | BBC

Sobre el autor

Alicia Ruiz Fernández