La deuda griega, que hace solo unos años se consideraba tóxica, ahora tiene una gran demanda ya que los inversores buscan activos estables en medio de una desaceleración económica global y una posible recesión.

El país se unió a la lista de naciones de la eurozona con rendimientos negativos este pasado miércoles después de su última subasta de bonos. Grecia se situó en el epicentro de la crisis de deuda soberana del bloque hace menos de 10 años, y necesitó de rescates masivos de organizaciones internacionales para recuperarse.

El Banco Central Europeo redujo su tipo de interés de referencia en agosto al -0,5%, empujando a los inversores a mover sus fondos de las cuentas bancarias a las economías nacionales. Varios países europeos, incluidos Alemania, Suiza, Francia e Italia, han vendido bonos con rendimiento negativo en los últimos meses a medida que los gobiernos buscan estimular la inversión en medio de los crecientes temores de recesión.

Los tipos de interés negativos suponen un cambio en las típicas normas de préstamo e inversión, dado que a los titulares de cuentas se les está cobrando por ahorrar dinero en lugar de acumular interés por sus depósitosLa decisión del BCE ha arrastrado además las ofertas de deuda a la baja, ya que su tipo de interés sirve como un punto de referencia clave para los bancos centrales de los países miembros.

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La subasta de Grecia de la semana pasada incluyó unos 485 millones de euros en deuda a 3 meses con un interés del -0,02%. La última venta de bonos con este vencimiento tenían un interés del 0,095%.

El país acaba de salir de una recuperación de 8 años tras el pánico de la deuda de 2008. La crisis financiera global sembró el caos en el euro y mientras la política monetaria ayudó a recuperarse a grandes países como Alemania o Francia, hundió a Grecia. Su pequeña economía estaba cerca de una crisis permanente cuando una serie de rescates europeos multimillonarios del Fondo Monetario Internacional la mantuvo a flote.

Desde entonces, los activos griegos se han mantenido al alza al tiempo que los inversores generaron un incremento en la demanda de su deuda y comenzaron a prever una victoria en las elecciones de julio por parte del candidato de centro-derecha Kyriakos Mitsotakis. El nuevo primer ministro prometió nuevos empleos e incrementar el crecimiento económico durante su campaña.

El Índice General de la Bolsa de Atenas ha subido cerca de un 40% en los últimos 12 meses, mejorando el rendimiento de otros índices europeos.

*Artículo original publicado en Business Insider