Una vez más, nos llegan señales contradictorias del mercado laboral. A finales del mes pasado, la Encuesta de Población Activa del segundo trimestre mostraba una ralentización en el ritmo de creación de empleo, pero también marcaba el dato más bajo de paro desde 2008 y el máximo de la última década tanto de ocupación, con 19,8 millones de trabajadores, como de contratos indefinidos, unos 12,2 millones.

Pocas semanas después, nuevos datos sobre contratación enfrían ese optimismo y nos recuerdan que España sigue siendo el líder europeo en temporalidad. Así, la estadística mensual del Servicio Público de Empleo Estatal revela que la duración de los contratos ha alcanzado en julio su mínimo histórico, situándose en una media de 47,05 días.

Esta cifra es la más baja en julio desde que se inicia esta serie estadística en 2006, un año en el que, precisamente, se marcó el máximo hasta ahora en duración de contratos, con 74 días. El dato de julio de 2019 rompe la tendencia de los 2 años anteriores, en los que la duración media de los contratos superaba los 49 días, y retoma la senda de 2016, cuando se registró la cota de 48,37 días de media.

Los contratos que más se firman duran menos de un mes

Segmentando los contratos por su duración, el SEPE señala que la duración más común de los 2,18 millones de contratos laborales que se registraron en julio era igual o inferior a 1 mes, con un 37,7% del total, seguidos por los contratos de una semana o menos, que suponen el 25,3% de los firmados. Ambos datos han aumentado en comparación con 2018.

Tras estas 2 duraciones, la siguiente con mayor volumen de contratos registrados en julio es entre 1 y 3 meses, con un 15,7%; los indefinidos, que suponen un 8,5%; los que duran entre 2 semanas y 1 mes, un 8,1%; entre 3 y 6 meses, un 5,9%, entre 1 y 2 semanas, un 4,3%; entre 6 y 12 meses, un 1,2%, mientras que los contratos temporales de más de un año son apenas el 0,2% del total.

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Analizando por tipo de contrato temporal, de los 1,99 millones que se firmaron, 1,06 millones eran contratos eventuales por circunstancias de la producción, 763.000 eran de obra y servicio y 140.000 de interinidad. En cambio, apenas 10.000 casos corresponden a contratos en prácticas, unos 3.800 son de formación y apenas 576 son de relevo.

En datos acumulados, la Comunidad de Madrid presenta el volumen más bajo de contratos temporales, con un 83,22%, seguida de Baleares con un 83,47%, y Cataluña con un 86,84%, frente a una media estatal del 90,5%. Por encima de esa media, destaca Extremadura como la comunidad con mayor temporalidad acumulada, un 96,49%, mientras que Andalucía tiene un 95,58% y Cantabria un 93,94%.

*Artículo original publicado en Business Insider