Cada año, según se aproxima la primavera, todos los trabajadores comenzamos a hacer acopio de facturas, formularios y documentación variada para afrontar el gran reto fiscal, la declaración anual de la Renta. Hay quien ya domina el arte de rendir cuentas con el fisco, otros optan por pagar a una gestoría o a un asesor para no tener que encargarse personalmente, pero la mayoría afrontamos el trámite con dificultades.

Este proceso se hace todavía más complicado si es la primera vez que debes enfrentarte a la declaración de la Renta. ¿Sabes si estás obligado a presentarla? Si no lo estás, ¿cómo saber si te compensa hacer la declaración igualmente? ¿Por qué vías se puede realizar el trámite? ¿Qué hacer si tienes varios pagadores en tu último año fiscal? ¿Dónde se encuentra el número de referencia que da acceso a tus datos fiscales?

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Si te encuentras en esta situación y no tienes respuesta para alguna o ninguna de estas preguntas, la Agencia Tributaria dispone de un manual práctico que explica todas y cada una de las casillas y epígrafes de la declaración de la Renta y todos los trámites que es necesario cumplimentar. Solo hay un problema, y es que tiene más de 1.200 páginas.

Si no te apetece o no te ves capacitado para enfrentarte al manual de la declaración de la Renta, te proponemos una hoja de ruta que te explica paso a paso cómo salir airoso de tu primer encuentro con la Agencia Tributaria.

Comprobar si estás obligado a presentar la declaración

Presentar la declaración de la Renta no es obligatorio, al menos no para todos. El nivel de ingresos percibidos y el número de pagadores, entre otras variables, definen qué contribuyentes están exentos de hacer cuentas sobre su IRPF con Hacienda.

Así, los asalariados con un solo empleo que cobren 22.000 euros anuales o menos y los que cuentan con varios pagadores y hayan cobrado 12.000 euros o menos no están obligados a someterse a la Renta. Tampoco quienes reciban 1.600 euros o menos en capital mobiliario y ganancias patrimoniales o 1.000 euros en rentas inmobiliarias, rendimientos de letras del tesoro y subvenciones para adquisición de VPO.

Si no cumples alguno de esos criterios, pero descubres que tienes derecho a devolución del IRPF tras consultar el borrador de la declaración (más adelante te enseñaremos cómo hacerlo), es conveniente presentar la declaración para recibir esa devolución. Además, presentar la declaración este año no obliga a hacerlo al año siguiente.

Reunir la información y documentación necesaria

Para poder rellenar la declaración de la Renta, es necesario reunir documentación acerca de tus ingresos, tus cuentas bancarias o tu vivienda, entre otros. Estos son los indispensables, tanto si rellenas la renta por vía telemática (a través de ordenador, móvil o por teléfono) como presencialmente en las oficinas de la Agencia Tributaria.

  • Tu DNI, el de tu cónyuge si lo tienes y hacéis declaración conjunta y el de los miembros de tu familia por los que estés solicitando desgravación.
  • Tu número de cuenta bancaria.
  • El borrador de la declaración, que más adelante te explicamos como solicitar.
  • El certificado de rendimientos del trabajo, que te entregará tu empresa si eres asalariado.
  • Los certificados sobre rendimientos de capital, en el caso de que tengas inmuebles a tu nombre y los alquiles, acciones, seguros de vida o invalidez.
  • Los módulos de actividades económicas, si eres autónomo y has optado por esta tributación.
  • La referencia catastral de tu casa, si la tienes en propiedad.
  • Los justificantes de pago del alquiler y el DNI de tu casero, si vives de alquiler desde antes de 2015, para la deducción estatal, o si resides en una autonomía que aplique beneficios fiscales al alquiler y quieres deducirte su importe.
  • Los justificantes de donativos a ONG y entidades de interés social.