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¡Cómete esa rana! La técnica para mejorar tu productividad

¡Cómete esa rana! La técnica para mejorar tu productividad

¿Pospones de forma casi infinita las peores tareas, aquellas que te resultan más tediosas, difíciles o complejas? Tal vez ha llegado el momento de probar la técnica de productividad “cómete una rana”.

“No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, reza el dicho, y pese a que sea harto conocido puede que tu cerebro se empeñe en que pospongas determinados problemas, tareas laborales o proyectos profesionales. Sí, sabemos que resulta más tentador trastear en Instagram, devorar otro capítulo de Netflix o mirar a las musarañas en lugar de completar esa hoja de Excel o abrir el Adobe, pero procrastinar no te llevará a ningún buen puerto, proporcionándote un alivio temporal que dificulta tu vida y tu productividad a largo plazo. 

5 originales técnicas para mejorar tu productividad diaria

Si quieres romper tu mal hábito de una vez por todas, hay esperanza. La escritora Laura Binder recientemente compartió una técnica de productividad llamada “cómete esa rana” y destinada a frenar ese problema de improductividad y procrastinación constante que invade muchas mentes modernas. La idea proviene de una divertida cita del escritor Mark Twain: “Cómase una rana viva a primera hora de la mañana y nada peor le sucederá el resto del día”, y es una creación del autor de autoayuda Brian Tracy.

Como Tracy escribe en su libro, la rana se trata de la tarea que “puede tener el mayor impacto positivo en tu vida y resultados en este momento”. No es que tengas que hacerlo a primera hora de la mañana, sino tener en cuenta lo necesario para completar esta acción importante y comprender qué pasos necesitas para librarte de ella de forma eficiente en lugar de posponer eternamente su realización.

7 pasos para comerte esa rana con éxito

  • Calcula el objetivo principal que quieres lograr: terminar un presupuesto, finalizar un logotipo para un cliente, calcular los gastos trimestrales… ¡lo que sea!
  • Escribe la meta abajo.
  • Establece una fecha límite.
  • Enumera con detalle todos los pasos que debes seguir para lograr ese objetivo.
  • Clasifica los diversos esos pasos por orden de prioridad.
  • ¡A trabajar! Pon el plan en acción.
  • Haz algo cada día para acercarte más al logro de tus metas. Según la “rana” sea más grande o más pequeña el proceso comprenderá unas horas, días o semanas.

Si en tu caso el método de la rana resulta un fracaso, no te preocupes. Puedes poner en práctica la técnica Pomodoro, emplear el método Kanban, apostar por las listas Anti ToDo o poner orden en tu escritorio. También puedes llevar a cabo este interesante truco para que tu cerebro deje de procrastinar en cinco segundos.

Fuente | Mental Floss

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.