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Claves para conseguir ahorrar para un fondo de emergencia

Claves para conseguir ahorrar para un fondo de emergencia

Disponer de un fondo de emergencia es clave para tener tranquilidad económica ante cualquier contingencia. Sigue leyendo para ver cómo se ha de comenzar a idear este colchón de seguridad.

Para tener una salud financiera óptima es necesario pensar en que puede aparecer cualquier contingencia con tus finanzas personales.

No siempre se vive en época de bonanza. Tampoco todos los meses se gasta lo mismo. En muchas ocasiones puede que tengas que cambiar tu frigorífico porque se ha estropeado, o que tengas que hacer una reparación en tu coche.

Por eso, si no has llevado una planificación financiera adecuada, cuando ocurren estas cosas es posible que entres en estado de shock. Pero tranquilo, todo tiene solución de cara al futuro.

Es aquí donde entre el concepto fundamental del fondo de emergencia.

Resulta fundamental disponer de dinero que se dedique a hacer frente a momentos adversos para que tus cuentas no se vean comprometidas. Una estrategia que hará que tus problemas desaparezcan, incluso, aun habiendo episodios en tu vida en el que los gastos se disparen por cualquier infortunio.

Este fondo de emergencia se recomienda que tenga una dimensión suficiente como para vivir cómodamente durante 6 meses si ocurren episodios negativos en el plano financiero que escapan a tu control.

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Sin embargo, no todo el mundo sabe qué debe hacer para construir ese colchón que se dedique a este tipo de partidas.

Por eso, el primer paso en el camino es comprender qué es realmente un fondo de emergencia: liquidez que has ahorrado con el único propósito de ayudarte a mantener tu vida normal a través de las emergencias que se presenten ante ti.

La mayoría de las veces no debe tocar ese capital. Simplemente lo has de tener guardado hasta que lo necesites verdaderamente. Por ejemplo, si pierdes tu trabajo, o si necesitas el recambio de un electrodoméstico.

Muy a menudo, las personas que no tienen un fondo de emergencia ven la idea de tener que ahorrar dinero como una forma de castigo; después de todo, el capital depositado en una cuenta de ahorros es liquidez que no se puede usar para el día a día.

Pero en realidad, es todo lo contrario si tienes un fondo de emergencia. No tienes que entrar en pánico por completo si tu vehículo necesita ser reparado, si te has quedado en desempleo, o si necesitas reemplazar el termo o la caldera de tu vivienda. En lugar de tener que encontrar alguna manera de exprimir esos gastos en una tarjeta de crédito o pedirle a un amigo que te ayude, tienes capacidad de pago y no preocuparte.

A continuación, puedes ver algunas ideas para empezar a construir ese colchón destinado a emergencias.

Fijar un objetivo inicial bajo

¿Cuál es el primer paso? Muchas personas establecen un objetivo muy alto para su fondo de emergencia de inmediato y luego descubren que es muy difícil conseguirlo. 8 meses de gastos de manutención es una meta enorme que llevará años alcanzar y, seguramente, te desanimarás por el camino.

Por el contrario, una excelente estrategia al empezar es fijar un objetivo que sea más palpable. Haz que tu meta inicial sea tener un fondo de emergencia de solo 300 o 500 euros. Esas son cantidades que se pueden conseguir en unos meses, o incluso menos si tu situación retributiva es positiva. Sin embargo, es una cifra que puede marcar la diferencia si surge alguna contingencia.

Después, divide ese objetivo en partes más pequeñas. Quizás pueda ahorrar 25 euros a la semana. Si ese es el caso, puedes tener un fondo de emergencia de 300 euros en solo 12 semanas, por lo que puedes establecerlo como tu objetivo general.

Una recomendación interesante es que no seas demasiado pretencioso con tu plan de ahorros inicialmente, ya sea en términos de la cantidad que puedes ahorrar cada semana o la cantidad total.

La planificación progresiva y las metas razonables

En unos meses, alcanzarás seguramente alcances tus primeras metas y te sentirás satisfecho. Tendrás el dinero que te habías planteado y generarás más interés en mantener el hábito de ahorro, además de sentir que tienes la situación bajo control.

Ese es el momento de seguir adelante. Fíjate otra meta: un fondo de emergencia de 1.000 euros. Mantén ese plan de ahorro. Una vez que alcance ese objetivo, trata de cubrir los gastos de subsistencia de un solo mes. Luego de 2, y así progresivamente. Así harás crecer ese colchón de seguridad.

Encuentra los números concretos con los que tu economía goza de más oxígeno

Relacionado con el concepto anterior es fundamental que eches cuentas sobre tu presupuesto para ver cuánto dinero puedes ir apartando para el fondo de emergencia. Observa muy de cerca los ingresos y gastos para establecer una cantidad concreta. Quizá con 20 o 30 euros mensuales sea suficiente, pero tampoco descartes destinar más capital si te lo puedes permitir.

Un sentimiento bastante típico de las personas que están comenzando a cambiar su situación financiera es el de querer dedicar lo menos posible, pero todo depende de la capacidad presupuestaria que tengas y de las fórmulas para conseguir dinero extra durante el mes.

*Artículo original publicado por Héctor Chamizo en Business Insider

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