Los ciudadanos chinos han empezado a sentir las consecuencias de la puesta en marcha del ya conocido como sistema de crédito social chino. Según Associated Press, se estima que en más de 23 millones de ocasiones ciudadanos con un crédito ciudadano bajo tuvieron problemas o no pudieron viajar, más de 17 millones en avión y otros 5 millones en trenes de alta velocidad.

Este crédito social se calcula mediante un algoritmo que valora el comportamiento de sus ciudadanos en función de su historial delictivo, sanciones administrativas y otras cuestiones menos conocidas. Los ciudadanos que tienen una puntuación baja han empezado a sufrir las consecuencias en algunos aspectos de su vida, como el transporte. Viajar al extranjero o a otras zonas del país les resulta imposible a más de 6 millones de chinos con crédito deficiente que les prohíbe comprar billetes de avión desde 2017, según ha trasladado el gobierno.

El sistema de crédito social en China: una distopía hecha realidad

El crédito social chino no se restringirá únicamente al transporte ni se limitará a prohibir o permitir realizar algunas gestiones. En función de la puntuación del ciudadano, este contará con descuentos o penalizaciones en sus compras, además de extenderse a circunstancias como el crédito bancario disponible o el acceso a la vivienda. Algunos ya califican este sistema como un Gran Hermano Chino, en referencia a la distopía 1984, escrita por George Orwell.

El gobierno chino espera tener una base de datos con todos sus ciudadanos en el año 2020. A ella podrán acceder las empresas y bancos para valorar la fiabilidad y confianza que deben depositar en los clientes. Pero esta medida también se extenderá a los turistas y visitantes, a quienes tomarán las huellas dactilares al entrar en el país y contarán con una puntuación propia.

Uno de los aspectos más polémicos de este sistema de crédito ciudadano está en la opacidad del algoritmo. Si bien se saben algunos de los aspectos que se toman en cuenta, como penalizaciones o deudas, se desconoce hasta dónde llega la recogida de datos. Expediente académico, deudas de familiares, búsquedas en Baidu -el buscador más importante del país- o comportamientos que puedan ser considerados poco patrióticos… no se ha filtrado la cantidad de información que se recogerá.

De momento, en más de veinte millones de ocasiones se impidió viajar a sus ciudadanos. El crédito social chino ya es una realidad.