Por supuesto, el primer paso y quizá el más importante es elegir la vivienda. Para ello hay que “estudiar de forma exhaustiva el mercado de la vivienda y las posibilidades que ofrece” recomienda Mercedes Blanco, socia directora de la inmobiliaria Fincas Blanco.

Sin embargo, a partir de ese momento se inicia una carrera de de obstáculos en la que hay que consultar a muchos expertos para certificar las características físicas y jurídicas de la vivienda y asegurarte de que no estás haciendo una mala inversión ni endeudándote por encima de tus posibilidades.

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En cualquier caso, Blanco aconseja no tener prisa por comprar ya que la premura puede acelerar “la toma impulsiva de decisiones” y lleva a cometer errores.

El proceso de búsqueda y adquisición de una vivienda es largo y tedioso, y puedes encontrarte con algunas sorpresas por el camino así que es mejor que estés preparado para todo lo que vas a tener que hacer. Aquí se recogen las cosas más importantes que debes saber cuando vas a comprar una vivienda en España según varios profesionales del sector inmobiliario y algunos consejos de la guía del Colegio de Registradores.

El papel de la agencia

La búsqueda de vivienda se puede realizar a través de una inmobiliaria pero ten en cuenta lo siguiente:

  • La agencia es solo un intermediario entre vendedor y comprador. La agencia inmobiliaria no vende la vivienda, la vende el propietario de la misma o la empresa promotora.
  • La agencia suele contratar sus servicios al vendedor por lo que es este el que se hace cargo de sus honorarios.
  • La agencia puede ofrecer diferentes servicios de gestión, como por ejemplo, un notario para la firma de la escritura o la presentación en el Registro de la Propiedad, pero el comprador no tiene obligación de aceptarlos.

Examinar las características físicas de la vivienda

Debes conocer si lo ofertado coincide plenamente con la realidad.  Hay que realizar una visita personal al inmueble para comprobar la calidad de los materiales, el estado de las instalaciones, la luminosidad, las vistas, el entorno, el ruido, acceso a medios de transporte y el grado de conversación, según la guía del Colegio de Registradores.

Toda anomalía observada debe ser informada al vendedor o al personal de la agencia que esté a cargo e incluso el comprador puede ir acompañado de un profesional como un arquitecto que revise con él las condiciones del piso.

“La contratación de un perito externo que certifique el buen estado de la vivienda es una práctica muy habitual y que puede evitar conflictos en el futuro” explica Emmanuel Virgoulay, socio fundador de la inmobiliaria de lujo Barnes Spain.

La revisión de un técnico puede descubrir si existen vicios ocultos, afirma Isabel Soto Giraldo, presidenta de la asociación Habitale y secretaria general de la Federación de Asociaciones de Empresas Inmobiliarias (FADEI). A esto añade que siempre hay que pedir el certificado de la inspección técnica de edificios y el certificado de eficiencia energética.

Este último “lo hace una aparejador “, dice Soto. “También te puede decir cómo subir la letra de la eficiencia energética para mejorarlo y pagar menos”, explica.

Si el primer contacto que se ha tenido con la vivienda es de un folleto informativo el comprador puede exigir del vendedor las condiciones exactas que figuren en el mismo.

Al examinar una vivienda, Blanco también recomienda tener visión de futuro y pensar a largo plazo. “Hay que tener muy presente si el objetivo de la compra es residir en esa vivienda a largo plazo o si puede ser susceptible de ser alquilada en unos años. En este sentido, la ubicación, estado de la vivienda y el contexto urbanístico y económico del barrio pueden ser factores que influyan en su precio y en la rentabilidad de la inversión”, explica.

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