Los entramados societarios a los que recurren las grandes multinacionales tecnológicas para pagar menos impuestos podrían tener los días contados. Tras años canalizando beneficios hacia territorios con una tributación más favorable, varias organizaciones internacionales y países están estudiando cómo conseguir que las tecnológicas paguen los impuestos que les corresponden.

Estas medidas han comenzado a analizarse después de que varios informes confirmasen que los gigantes de Silicon Valley están eludiendo el pago de impuestos. La semana pasada, la organización Fair Tax Mark cifró en 100.000 millones de dólares los impuestos que se han “ahorrado” desde 2010 las 6 mayores tecnológicas, Amazon, Facebook, Apple, Netflix, Google y Microsoft.

Sin embargo, los intentos de frenar esta elusión fiscal se están topando con la resistencia del Gobierno de EE.UU., que ha impuesto aranceles a Francia por implantar una tasa Google y ha amenazado con represalias contra la Unión Europea en general y a España en particular si aprueban impuestos a las grandes tecnológicas, que mayoritariamente son estadounidenses.

Francia, España y la UE no están solas en su intención de garantizar que las multinacionales cumplen con sus obligaciones fiscales donde les corresponde. Un reciente estudio de Fedea, uno de los lobbys económicos más influyentes del país, analiza las propuestas que se están desarrollando para frenar lo que califica de “planificación fiscal agresiva de las multinacionales”.

España, Francia, Alemania e Italia se unen contra las prácticas fiscales de los gigantes de Internet

El documento señala que la digitalización está agravando los problemas de elusión fiscal y ha facilitado que las multinacionales desvíen sus beneficios a países con un régimen fiscal más favorable. Estas prácticas, según Fedea, han provocado “competencia fiscal entre países” y han obstaculizado “la competencia en igualdad de condiciones” entre empresas.

El estudio aclara que “estos problemas no los ha provocado la digitalización, ni son exclusivos de las empresas de este sector“, por lo que concluye que “las soluciones no pueden afectar solo a las empresas digitales“. Por ello, el lobby analiza las distintas propuestas que se están estudiando o aplicando dentro de “una de las agendas de reforma más acuciantes”.

Ante la dimensión global del problema, el documento afirma que, de forma general “las soluciones multilaterales son en principio preferibles” a las que están poniendo en marcha algunos países de forma unilateral. Sin embargo, también aclara que las medidas unilaterales “pueden ser útiles para garantizar una tributación mínima” de las empresas y para fomentar acuerdos internacionales.

Estas son 7 propuestas de organizaciones internacionales y gobiernos estatales para que las multinacionales tecnológicas paguen los impuestos que les corresponden y sus principales ventajas e inconvenientes, según el informe de Fedea.

El FMI propone un tipo mínimo para las multinacionales y medidas para frenar el traslado de beneficios

  • En qué consiste: está estudiando 5 alternativas, que pasan por crear un tipo mínimo para los beneficios de una multinacional sin importar dónde los haya conseguido, recaudar el impuesto de sociedades en la jurisdicción de destino, aplicar deducciones por adquisición de bienes de inversión, cuantificar una única base imponible que se pondere en cada país y sustituir la exigencia de una presencia física de la empresa por una presencia económica significativa según sus ingresos o su número de usuarios en un territorio.
  • Ventajas: ofrece 5 alternativas para facilitar la protección contra el traslado de beneficios de las multinacionales y la competencia fiscal entre países.
  • Inconvenientes: Fedea echa en falta “un factor crucial para alcanzar el consenso internacional” que permita aplicar estas medidas, que es el análisis de las consecuencias de aplicar estas alternativas.

La OCDE apuesta por un acuerdo global que desincentive el traslado de beneficios de las multinacionales antes del fin de 2020

  • En qué consiste: esta organización propuso el pasado mes de mayo un programa de trabajo para alcanzar una solución consensuada antes del fin de 2020 para frenar unas pérdidas por elusión fiscal que estima entre 100.000 y 240.000 millones de dólares al año (entre 90.200 y 216.600 millones de euros)
  • Ventajas: el documento afirma que la OCDE “conjuga elementos comunes de 3 propuestas alternativas de los países miembros” e incluye establecer un tipo mínimo de tributación, una regla de inclusión de rentas que grave en el país de origen de la empresa los ingresos que recibe de sucursales y filiales y frenar tanto la duplicidad de deducciones como la doble imposición.
  • Inconvenientes: Fedea considera que los 2 pilares sobre de las medidas propuestas por la OCDE “están en su fase inicial de desarrollo” y su eficacia dependerá de “sucesivos porcentajes acordados por los Estados“.