Empresa

7 consejos fiscales para pagar menos IRPF en la renta 2020 si eres autónomo

7 consejos fiscales para pagar menos IRPF en la renta 2020 si eres autónomo

Todavía quedan unas semanas para obtener beneficios fiscales con los que ahorrar un dinero en la próxima declaración de la renta. Estos son 7 consejos y recomendaciones que debes poner en marcha antes del 31 de diciembre si eres autónomo y pretendes ahorrar en IRPF.

Si eres autónomo y quieres ahorrar dinero en IRPF en tu próxima declaración de la renta es necesario que actúes con rapidez. El plazo para acogerse a beneficios fiscales de la declaración de 2020 termina el 31 de diciembre, es decir, dentro de unos días.

Esto significa que las decisiones de carácter financiero para pagar menos a Hacienda se deben tomar ya, así cuando dentro de unos meses tengas que completar la declaración de la renta no haya que lamentarse de haber dejado pasar el tiempo.

A continuación, se muestran 7 consejos que debes seguir en estos últimos días del año para optimizar el pago del IRPF si eres autónomo, para que puedas ahorrar en este sentido. Son recomendaciones que ofrece la plataforma especializada en asesoría fiscal para trabajadores por cuenta propia Declarando.

Hacer una previsión de lo que vas a pagar en la renta

Si desconoces este dato, cualquier ajuste que pretendas llevar a cabo resultará poco fiable. Utilizar el simulador de la renta que ofrece Hacienda es una buena idea para completar este primer paso.

Calcular las retenciones de IRPF totales de las facturas o los pagos del modelo 130 si se tienen son otros consejos a tener en cuenta.

Controlar el tramo de IRPF

De este aspecto depende que te beneficie o no retrasar las últimas facturas del año hasta el siguiente ejercicio. El IRPF es un impuesto progresivo, por el que pagas más según aumenten tus ingresos. Para calcular la cantidad a pagar existen los tramosde ahí que a lo mejor te resulte conveniente dejar algo de trabajo para 2021 o no aceptar más clientes en 2020. 

Anticipar gastos e inversiones

No siempre tiene por qué resultar beneficioso, pero conviene que repases este aspecto por si te puede ayudar de algún modo.

Si algún nuevo ingreso te hace saltar de tramo en la renta resulta de interés que adelantes gastos o inversiones que tenías planificadas para más adelante, por ejemplo un coche o un ordenador. A veces un importe pequeño tiene una gran influencia en lo que pagas. 

Optimizar los productos de ahorro

Este punto también está pensado por si vas a rebasar el tramo de la renta que te corresponde ahora. Para pagar menos se pueden realizar algunos ajustes mediante la inversión en productos financieros, o por ejemplo planificando la jubilación.

Un ejemplo es la amortización de hipotecas. Las personas que formalizaron el préstamo hipotecario antes del 1 de enero de 2013 todavía pueden desgravar una parte de las cuotas que pagan mensualmente. 

Las cuotas a la seguridad social también son deduciblespor eso puede ser una buena elección subir la cuota y además mejorar la pensión futura.

Escoger los mejores seguros

El seguro de responsabilidad civil es deducible al 100%, y el seguro de vida o el seguro médico también lo es si está vinculado con la actividad. Eso sí, en el caso de los seguros de salud existe un límite de 500 euros por asegurado que forme parte de la unidad familiar. Si sois 4 personas el máximo deducible son 2.000 euros.

Planificar la jubilación

Esto se puede conseguir con los planes de pensiones y con el plan de previsión asegurado. 

La normativa IRPF te deja reducir la base imponible en la cuantía de las aportaciones realizadas durante el ejercicio de los planes de pensiones y de las primas que se han satisfecho en un plan de previsión asegurado.

La reducción tiene un límite de 8.000 euros anuales o de un máximo del 30% de los rendimientos netos de trabajo personal y de actividades económicas. Dependiendo del caso de cada autónomo la cantidad óptima podría ser menor.

Aprovechar el potencial de los gastos en el desarrollo de tu actividad

Hay una serie de gastos de importante relevancia fiscal que son deducibles y que sirven para el desarrollo de la actividad. Eso sí, hay que tener cuidado a la hora de aplicarlos, porque Hacienda puede llevar a cabo una inspección si considera que son gastos personales. 

Aquí entran los vehículos, por ejemplo si necesitas uno para repartir mercancía y productos porque tu trabajo está relacionado con ello.

En el caso de que compres un bien para el desarrollo de la actividad debes tener en cuenta que el importe tiene que exceder de los 3.000 euros, y que en el caso del IRPF no se puede restar todo el importe de una vez.

Otra cuestión importante es la de los gastos de atención a clientes y proveedores, por ejemplo si regalas merchandising de la empresa: calendarios corporativos, camisetas, mochilas, gorras, tazas, etc. Estos gastos son deducibles si no suman más del 1% de tu facturación.

*Artículo original publicado por Enrique Fernández en Business Insider

Te recomendamos

Sobre el autor

Business Insider