Empieza inocentemente. Tu hijo te pide 100 euros para cubrir el cambio de aceite de su coche, tu hermano se acerca para preguntarte si puedes ayudarle a llegar a fin de mes y tu primo que le prestes algo de dinero para comprar ropa.

Pero pronto, ese pequeño préstamo podría convertirse en un problema mayor, generando dolor desde el punto de vista sentimental, resentimiento y una repercusión importante en tus propias finanzas.

Incluso en las mejores circunstancias, es importante tomar algunas medidas preventivas antes de dejar dinero a amigos o familiares. Por eso, Joe Resendiz, experto en finanzas personales en ValuePenguin, explica cómo puedes asegurarte de que sea un proceso sano y que no produzca resentimientos.

1. Prestar dinero puede tener un impacto en tu relación.

Tiene sentido que prestar dinero a un ser querido podría generar “consecuencias emocionales”, destaca Resendiz. Pero esa predicción no es solo una corazonada: también hay datos que la respaldan.

El experto alude a una encuesta analítica que realizó en la que casi un tercio de los prestatarios y prestamistas señalaron que el préstamo tuvo consecuencias negativas, siendo los “sentimientos heridos” la respuesta más común con un 14%. Otros resaltaron el resentimiento, con una disminución del contacto bilateral entre los afectados. Algunos incluso admitieron que hizo un “daño irreparable a la relación”.

2. Ten en cuenta el uso que se dará al dinero prestado

No todos los préstamos interpersonales se crean por igual, aunque algunos son más comunes que otros. Resendiz expone que los gastos para coches y los costes mensuales por compra o alquiler de una vivienda son las principales razones para pedir dinero prestado a amigos y familiares.

Aunque prestar dinero en efectivo ya resulta problemático, todo se puede torcer aún más “si prestas tu tarjeta de crédito o firmas un préstamo formal como puede ser una hipoteca”, dice Resendiz. En ese caso, si el prestatario no está a la altura de su contrato, el historial crediticio y la calificación del prestamista “están en juego”, añade.